13 de marzo de 2011

MURIÉNDOME DE SED

Letra y música: Jaime López.
Intérprete: Eugenia León.
Disco: Maradentro. También existe la versión del mismo Jaime, en el disco Grande sexi tos, y una de Cecilia Toussaint, en su disco Acoso textual.




Por esta sal salvaje, naufrago en el desierto,
a solas, en la sed terrosa del deseo.
Pasión alucinada que sacia mis encierros.
Entono la estrellada canción del rascacielos.

¿Qué hago aquí de pie en este acantilado?
¿Qué hago aquí de pie con tantos a mi lado?

Y estoy en una edad que ya no sueña, y suena
a calles acalladas detrás del fin de fiesta.
Mas no me basta hartarme pisando un solo charco,
ni me verán feliz ahogándome en un vaso.

No duermo en los altares ni hay ancla que me prenda;
tal vez la libertad no es más que una celda.

Y estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.
Y estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.

Será que no me queda amor en la conciencia,
ni pizca del amor tomado como ciencia.
Al menos no el amor que tanto me pintaron,
mucho antes que nosotros lo hubiésemos pintado.

En todo este naufragio, hoy sólo tengo el cuerpo,
y ustedes son el cuerpo sobre el que está mi cuerpo.

Nacimos de la gente, y fuimos empujados;
crecimos con la gente, y aquí nos encontramos;
vivimos con la gente, y estamos condenados;
morimos con la gente, y al fin nos abarcamos.

¿Qué hago aquí de pie silbando indiferente?
¿Qué hago aquí de pie en este mar de gente?

Y estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.
Y estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.
Estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.
Estoy muriéndome de sed;
frente a la fuente tengo sed.

En ambos blogs ya hablamos ampliamente de la trova influida por el rock, y también de la participación de músicos de trova en canciones de rockeros. Pero también se ha dado lo inverso de esto último: la interpretación plena de canciones de rock, de parte de trovadores puros. En el otro blog están los ejemplos de Gabino Palomares, interpretando a León Chávez Teixeiro, y en uno de sus casos (Cipriano Hernández Martínez), acompañado del grupo de Guillermo Briseño, en un arreglo absolutamente rockero. Podemos citar también el caso de Amparo Ochoa, que interpretó Huapanguero de Rockdrigo, o la versión de Margie Bermejo de Chilanga banda de Jaime López, entre muchos ejemplos.

Precisamente Jaime López es de los rockeros más versionados, y por músicos de varios géneros. Y uno de los ejemplos más logrados es Muriéndome de sed, una rola compuesta para el disco conceptual Maradentro de Eugenia León (y todo el espectáculo en vivo), cantante ligada a la trova desde el grupo Sanampay, y con una larga carrera solista, y que ha interpretado canciones de autores y ritmos tan diversos como Agustín Lara, Cri Cri, tangos, rancheras, música rumbera, etc. Para este disco de canciones ligadas al tema del mar y del agua en general, Eugenia acudió a Jaime, que compuso especialmente para el disco varias canciones sobre el tema (como Adiós a los dioses y Qué más puedo decirte del mar), y Eugenia, además, incluyó otras de distintos compositores, como David Haro, José Elorza, Guillermo Briseño y Marcial Alejandro. Pero es en Muriéndome de sed donde Eugenia León expresa la mayor garra rockera, gracias al espíritu desesperado de la letra de López. Una vez más, seguramente por el sentido del concepto de Maradentro, Jaime muestra su lado más serio, más profundo, sin renunciar a sus juegos estilísticos (lo demuestran sus típicas aliteraciones, como “una edad que ya no sueña, y suena” y “calles acalladas”, así como otras figuras retóricas semejantes al retruécano y la reduplicación, todos recursos muy propios de su estilo). Dado que la idea era mostrar el impacto del imponente mar, y todos los estados de ánimo que provoca, Jaime exploró distintos ángulos, narradores y aun lenguajes. En el caso de Muriéndome de sed, es la sensación de soledad absoluta, a pesar de estar rodeado de gente, lo que el mar sugirió a López. Ese mar, bravo y estruendoso, ante el que uno es nada, es tan inabarcable como el “mar de gente” que rodea sin acompañar, y que, por tanto, sólo logra ahondar la soledad del protagonista, justo porque ver prójimos, tan cercanos aparentemente, pero tan lejanos en la realidad, provoca esa angustia que Jaime López resume en la frase del título: “estoy muriéndome de sed; frente a la fuente tengo sed”, frase que seguramente está inspirada en el soneto Cerca de Nicolás Guillén (“¿a quién decir lo que mi pecho siente? / A ti, François Villon, poeta triste, / lejana sombra que también supiste / lo que es morir de sed junto a la fuente”), que musicalizó estupendamente Amaury Pérez. Esta inconexión irremediable con los demás se extiende, obviamente, al afecto y al amor, cuya imposibilidad casi lo ha llevado a la extinción, a reducirse a un “juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño”, como dice Joaquín Sabina, o en palabras de Jaime López, “en todo este naufragio, hoy sólo tengo el cuerpo, y ustedes son el cuerpo sobre el que está mi cuerpo”; es decir, a un encuentro autómata de roce (o penetración, si se lleva a la pareja) sólo física, fugaz, que no alivia el dolor, la ausencia, el vacío. Pero todo este fondo angustioso, como dijimos, López lo expresa con gran cuidado estilístico, porque la relación con el mar y el agua, que es el sentido original del proyecto de Eugenia León, se logra al acudir a su campo semántico, sin que resulte excesivo (este atinadísimo control se ve también en las otras canciones de López para Maradentro, lo que las vuelve de las más logradas de su carrera). Así, palabras como “sal”, “naufrago”, “acantilado”, “charco”, “ahogándome”, “naufragio”, “vaso” y “mar” son los pilares sobre los que López desarrolla la fusión marina o líquida con la soledad existencial, a través de una alegoría discreta, de magnífica precisión. Cuando uno analiza esto, más las figuras retóricas mencionadas y la cuidada versificación, puede apreciar el extraordinario nivel de Jaime López como letrista, sin lugar a dudas uno de los más trascendentales en la historia el rock mexicano.
Pero la música potente, aguerrida de Muriéndome de sed también es parte fundamental de su impacto emocional y catártico, y los vaivenes semitonales sobre la tónica menor, que la llevan luego a su segunda, arman el marco perfecto para la interpretación desgarrada de Eugenia León, cuya voz en esta rola suena muy poderosa, mucho más rockera que otras cantantes, que sólo lo aparentan. A esto hay que sumarle el extraordinario arreglo de Omar Guzmán, que en todo el disco acude a diferentes recursos instrumentales y sonoros para sugerir el agua, como se ve en las “gotas” de la introducción de Muriéndome de sed. Los teclados de Guzmán insertan detalles muy ingeniosos, sin dejar de ser sutiles (sobre todo el acorde con sonido de coro que, previo a los estribillos, aparece in crescendo para después cortarse bruscamente). Luego, en un recurso muy firme y fresco, la batería se queda sola, apuntalada por un golpe del resto de los instrumentos haciendo una figura fija fugaz, lo que le imprime variantes enriquecedoras a la rola. Y si a esto le sumamos los impecables solos de guitarra eléctrica de Marco Antonio Morel, sin duda Muriéndome de sed se convierte en una pieza de rock enorme, logradísima, impactante, y seguramente muy sorpresiva para quien asocia a Eugenia León sólo con la trova, el bolero, la rumba y el folclor.

10 comentarios:

  1. Mi estimado Pingüino:

    "Adios a los dioses" forma parte de una trilogía de canciones que Jaime compone haciendo referencia a la religión y la filosofía. Al grupo pertenece "Filo filosófico" y una tercera de la que desde hace tiempo no recuerdo (habrá que preguntárselo al mismo López).

    Por lo demás coincido en que es una de las piezas más completas de Jaime y... para mi gusto, la interpretación mejor lograda de Eugenia. Por eso lamento que Eugenia ya no interprete ni a Jaime ni a los grandes compositores de rock mexicano (por ejemplo, Jaime Moreno V. compuso "Botones" para dársela a Eugenia, pero parece que ella no la cantó nunca).

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  2. Gracias por el aporte, estimado Rodrigo. En realidad, puse la información según se la oí a la propia Eugenia en una entrevista...
    Pienso como tú, que es la mejor interpretación de Eugenia, aunque también entiendo que su experimento con el rock fue eso, un experimento, y que ella misma se siente de otro ámbito, y que lo que le le gusta es ir probando permanentemente géneros y matices. Pero bueno, esta probadita de su fusión rockera ahí queda, para nuestro deleite.
    Muchos saludos.

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  3. Estimado Pingüino:
    Sólo como dato, Eugenia graba "Adios a los dioses" en 1988. Yo se la grabé a Jaime, en Radio Educación, en 1985 en una sesión de 8 rolas que Jaime llamó "Canciones para llorar... y además largas" y las cuales utilizamos, en el caset "Oficio sin beneficio" que vio la luz editado por "Ilusiones Puerto Bagdad" en 1992. http://losdiscosdejaimelopez.blogspot.com/2007/06/oficio-sin-beneficio.html
    Un abrazo

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  4. Estupendo el dato, amigo Rodrigo, ahí quedó aclarado para los visitantes.
    Un abrazo.

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  5. Este disco es uno de mis favoritos de toda la vida y ya lo comenté en el blog y de entre todas las maravillas que encierra mi favorita es "Muriéndome de sed" una rola redonda en letra, arreglo e interpretación, pieza maestra del rock mexicano y de toda la música mexicana.

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  6. Completamente de acuerdo, amigo Ariel, y por supuesto que había leído tu estupenda reseña del disco. Para mí, es el mejor momento de la voz de Eugenia...
    Un abrazo.

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  7. En completo desacuerdo con las opiniones vertidas por los comentaristas al respecto de esta rola, a mi parecer la voz de la senora Eugenia Leon no le hace mucha justicia a la cancion aqui comentada, se escucha limitada, tipluda en ocasiones y es en general una interpretacion chata. Esto no quiere decir que la senora Eugenia no sea una interprete magnifica, al contrario, baste recordar las interpretaciones que hizo de canciones de Briseno como "Te digo, companero" o Remando despacio, donde su voz no tiene desperdicio. Sera que me seduce mas la version de Cecilia Toussaint a la misma cancion? Bueno, es solo una opinion, ademas bien intencionada. Gracias y saludos. Corredor Callejero.

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  8. Gracias por la disidencia y la reaparición por acá, estimado Corredor callejero. Y de hecho no importa si la intención fuera malintencionada, mientras sea respetuosa. En su libro "Autopsias rápidas" Jorge Ibargüiengoitia explica por qué, contra la opinión del lugar común, la única crítica que vale la pena es la destructiva, y yo coincido plenamente con él. Obviamente tu derecho a la disidencia es el mismo que el mio a seguir creyendo lo contrario que tú, pese a tus argumentos. Y lo mismo si vuelve a pasar al revés. Pero más allá de eso, lo importante es que ambas posturas están ahí, para que todos los terceros escojan, o mejor aún: disientan de ambos, y crean algo propio. Mientras se oiga al otro, y se sopese su opinión con apertura, cualquiera que sea la conclusión posterior será válida. Y mucho más si, como ahora al escuchar la tuya, me obligo a revisar la mía. Esta vez conservé mi opinión tras esa dialéctica, pero muchas otras veces cambié, cambio y cambiaré. Los análisis de ambos blogs buscan ayudar a ese proceso, y comentarios como el tuyo me retroalimentan lo mismo, así que gracias por ello.
    Muchos saludos, y ojalá sigas aportando, mi stimado Corredor callejero.

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  9. Como siempre mi buen Pingüino, pero que pedazo de narración para esta rolita, en especial este disco en alguna ocasión lo escuche en un programa de radio y al siguiente día fui a hip70 en insurgentes a comprarlo, algún tiempo después la fui a ver en vivo en Guadalajara en el Teatro Degollado y fue enorme, la chica era guapa y salió con un vestido rojo y cantando este disco, de lujo!!, después de esto las rolas de aquí, cantadas por el Jaime ya no me gustaron, me paso igual con algunas canciones que canto Cecilia como la analizada aquí “no me dejes en Siberia” a mi gusto las rolas del Jaime y Briseño son las que valen la pena de este disco
    QUE MAS PUEDO DECIRTE DEL MAR
    ADIOS A LOS DIOSES
    SOY EL MAR
    MURIÉNDOME DE SED
    TE QUIERO (COMO LO VAS TOMAR?)

    La ultima que es de Briseño le da un buen toque, ya que con Hebe es mas Blusera.

    Y si en varios casetes que grabe de varias rolitas rocanroleras estaba esta “muriéndome de sed” es un tiro.

    Leyendo tu comentario, ojala algún día puedas analizar la rola de “Lenguas Viperinas” del Meza, que realmente es de François Villon que aparece en uno de tus comentarios.

    Saludos, mi buen!!

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  10. Cómo no, amigo Margarito, por aquí aparecerá. Por ahora te adelanto que el texto de Villon es muy representativo de su estilo y locura casi insólita para la época. Basta revisar otro poema suyo, "Testamento", para notar las similitudes poéticas y emocionales.
    Por cierto, no conozco la versión de "Te quiero (cómo lo vas a tomar)" con Hebe, sólo la de Briseño solista en el disco "El conexionsita". ¿La tendrás por ahí, para conocerla?.
    Muchos saludos.

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