21 de marzo de 2011

EL CAMPEÓN

Letra, música e intérprete: Rodrigo González, Rockdrigo.
Disco: Hurbanistorias.



Si alguna vez has estado al revés,
sabrás ya bien a qué huelen tus pies.
Si, al sacudirte, cayó el almidón
con que te pegaron e hicieron campeón.

Campeón de programa y de rigidez;
Óscar de premio a la insensatez;
jefes y maestros prevén la honradez
de la tía Esclerosis, con su Valium 10.

Si en un descuido se fue lo entumido,
y el cerebro se siente menos extriñido.
Mas la jefa gran costumbre no pierde ocasión
para onanizarte, y volverte campeón.

Campeón de milagros y días estorbosos;
dos medallas de oro en dengues y en osos;
corazón de acero, ojos de cartón;
todo barnizado, como un buen campeón.

Si alguna vez has estado al revés,
sabrás ya bien a qué huelen tus pies.
Si alguna vez has estado al revés,
sabrás ya bien a qué huelen tus pies.
Si alguna vez has estado al revés,
sabrás ya bien a qué huelen tus pies.
Sí, sí, sí, sí, si alguna vez…
Si alguna vez…
Mira bien, mira bien…


Los movimientos artísticos de vanguardia fueron una reacción al impacto de la Primera Guerra Mundial (excepto el primero, el Futurismo de 1909, que intentaba la revolución del estilo, los lenguajes, la incorporación de la velocidad, las referencias tecnológicas, etc., y que encabezaban el italiano Marinetti y el ruso Mayakovski), tras la que se pusieron en tela de juicio los alcances de la humanidad misma y, por tanto, todas sus creaciones. La idea de un arte crítico, que logra modificar las mentalidades, de pronto pareció ingenua, absurda, ante tal autodestrucción e irracionalidad. Por ello, perdió sentido un arte de compromiso y mensaje, y se centró todo en la auténtica y libre innovación formal, incluso humorística, y sin pretensiones, pues en principio no creía ni en el arte mismo. Quizá la vanguardia más famosa fue el Surrealismo (el Cubismo también, pero se limitó mucho más a la plástica y la literatura, mientras que el Surrealismo abarcó más ramas del arte, como el cine, la fotografía, el teatro, etc.). Su búsqueda era la expresión de lo auténtico del ser humano. ¿Qué es lo auténtico? Aquello que no está condicionado por la razón, la moral ni la ley. Influidos por la teoría psicoanalítica de Freud, encontraron que esa autenticidad sólo se encontraba en el subconsciente, que se expresaba en los sueños. Pero no puede crearse arte dormido, soñando. Por ello, buscaron acercarse lo más posible al estado onírico, a través de distintas técnicas y recursos. En la plástica, por ejemplo, Dalí plasmó en la tela lo que soñaba, sin ningún límite. En el cine, Buñuel reconstruyó las escenas de sus sueños, sin cuestionar su relación con el resto de la trama (cuando la había). Pero la literatura no poseía el impacto visual necesario para que bastara esa transcripción, así que los surrealistas intentaron diferentes “trucos” que simularan el estado onírico, como el cadáver exquisito (creación grupal, que arma un texto mediante fragmentos sueltos, y en la que sus autores desconocen los fragmentos de los demás) y la escritura automática (volcar en el papel a toda velocidad lo primero que se le ocurre al escritor, sin control, elección ni razonamiento). No obstante, ambas técnicas pronto demostraron que tampoco lograban la expresión pura del alma humana, porque, pese a la libertad y el escaso tiempo con que se creaba (sobre todo en la segunda), igual la mente hace una elección lingüística, es decir, consciente. Lo demostró que se elegían palabras que igual formaban un orden relativamente lógico desde un punto de vista gramatical, por lo que, sin duda, alcanzaba a intervenir una decisión racional no deseada. Por ello, pronto el Surrealismo se agotó, al intentar regresar a un arte rupturista y atrevido, pero de contenido, sobre todo político. No obstante, las obras creadas con esos experimentos permanecen, y no son pocas las que alcanzaron gran calidad.
En la música, y quizá en un caso único de las vanguardias, es el rock el que recibió la influencia directa del Surrealismo. Y quizá el mayor exponente fue John Lennon. Él mismo solía decir que le provocaban risa las interpretaciones que le daban los analistas a sus canciones, dado que él “sólo juntaba palabras”, sin importarle en nada que tuvieran sentido. Obviamente esto es cierto sólo en parte. La verdad es que Lennon utilizó la herramienta de la escritura automática, y también la variante que desarrolló Joyce: el monólogo interior (en que se vertían directamente al papel los pensamientos de los personajes, sin explicar las motivaciones visuales, olfativas, auditivas, etc., que los propiciaban, ni los nexos lógicos que develan sus referentes). Es decir, Lennon acudía a estas técnicas, pero no renunciaba del todo a un tema, alrededor del cual se engarzaban los experimentos vanguardistas de las frases, metáforas, descripciones, prosopopeyas, etc. En Lennon funcionaba un personaje o tema como detonante sobre el que se desarrollaban las líneas oscuras, parcialmente irracionales, de sus letras. Pero ese detonante, que funcionaba luego como armazón del texto, y que el Surrealismo evitaba, siempre figura en la poética lennoniana. Por ello, y tal como lo dije en el otro blog (en los análisis de Tiempo de híbridos de Rockdrigo y La ventana de Arturo Meza), no se puede hablar realmente de rolas surrealistas, sino de canciones influidas por las técnicas y la estética surrealistas.
Claro ejemplo de esta influencia es El campeón de Rockdrigo. Al igual que en Tiempo de híbridos, Rockdrigo explora las alteraciones lógicas del lenguaje que proponían los surrealistas, pero no como acumulación irracional y libre de elementos, sino para crear una elipsis muy enigmática (se ve desde su primera línea, atrevida, juguetona, pero también compleja). Pero en El campeón parte de un tema y sus ángulos, para después distorsionar la descripción del personaje con imágenes y figuras retóricas complejas y alucinadas. Al estilo de Lucy in the sky with diamonds, Fixin’ a hole, Glass onion y, por supuesto, I am the walrus, todas de los Beatles, pero también con su toque de Syd Barret y Bob Dylan, Rockdrigo retrata psicodélicamente al boxeador marginal, en una letra muy experimental, onírica. No tengo idea de la técnica exacta que Rockdrigo decidió aplicar (ni siquiera si fue una decisión realmente), pero el resultado es notoriamente surrealista. El estilo descriptivo de El campeón perfectamente puede compararse, por ejemplo, con el del cuadro El gran masturbador de Dalí, en el que un personaje se distorsiona, buscando sus elementos internos más esenciales, intrincados, que lo explican y determinan. Esta vez, más que el retrato sociológico, Rockdrigo busca los alcances y orígenes de la psique personal de un personaje más deforme que pintoresco; deforme social, cultural, idiosincrásico. En este sentido, el retrato que crea se parece más al de Invención para tragafuegos y cuarteto rupestre de Armando Rosas que al del rock rupestre más típico. Es decir, la estética es más surrealista, lo que significa más onírica que simbólica, más irracional que crítica. Pero como hablamos de una canción de influencia surrealista, y no de Surrealismo puro, la línea temática y crítica igual está, por lo menos como estructura, a través de la cual se apuntalan los tropos audaces y enloquecidos. Muy atinadamente, Rockdrigo sólo da unos trazos fugaces, unos destellos entrecortados, evasivos. Esto aumenta considerablemente el carácter inaprensible de la letra, pero también su carga poética, al ahondar la elipsis y, por tanto, su polisemia. Cada línea permite múltiples interpretaciones, dada la lejanía del parentesco semántico de sus elementos, rasgo también muy propio del arte surrealista. Así, el tema del boxeador lumpen, que otros autores analizan desde la lógica crítica (desde luego nunca obvia en los auténticos artistas, como se ve en los ejemplos citados en el análisis de Atletic tepis de Trolebús en el otro blog), Rockdrigo lo muestra a pinceladas, a relámpagos, a puñetazos psicodélicos de imaginación desbordada. Una letra extraordinaria, caótica y literariamente ambiciosa.
Por su parte, la música de El campeón también ayuda a engrandecer el enigma de la letra, al escogerla casi inofensiva, tenue, de rock rupestre clásico, e incluso más suave que lo común. Con cambios melódicos sencillos, transparentes, leves, la música apenas transita por mínimos acordes, generalmente prolongados. La armónica discretísima del principio, que sólo se enciende levemente con el transcurso de la rola, crea un ambiente también ligero, somnífero. Lo mismo puede decirse de la elección del pandero como única base de percusión. Esta distancia entre letra y música no es incongruencia, sino refuerzo para la oscuridad de su sentido.
De alguna manera, todo lo dicho muestra que Rockdrigo, igual que Lennon, gustaba de jugar con el escucha, de ponerle trampas a sus interpretaciones. Pero esto en realidad es una manera de enriquecerlo, al obligarlo a una participación directa, activa, que le dé vueltas y vueltas a sus líneas, para que esa oscuridad artística y surrealista escogida se vuelva luz, pero sólo en el interior de cada uno, diferente para cada uno, luego de un esfuerzo reflexivo y sensible. Agotador y hasta frustrante para muchos, pero que realmente vale la pena, para poder apreciar una obra de tal calidad.

28 comentarios:

  1. De estas rolas cómo me laten. Bien viajadas. Bien locas. De difícil comprensión, a veces. Pero todo eso la hace más interesante, no?.
    O por lo menos para mí.

    ResponderEliminar
  2. Qué buen análisis, yo en lo particular es una de las letras del Rockdrigo que no le entiendo muy bien. Decía Rockdrigo en la entrevista de Radio Mexiquense que esta rolita es una crítica a los sistemas cerrados y que se inspiró en los teporochos que para pedirte pal alcohol te halagan llamándote campeón.

    Me decía un compa que la expresión "Gran Costumbre" era de Julio Cortázar. Y sí, por ejemplo, en el capítulo 73 de "Rayuela" decía este escritor "¿Por qué entregarse a la Gran Costumbre? Se puede elegir la tura, la invención", Habrá que leer el fragmento pero creo que la expresión la utiliza Rockdrigo en el mismo sentido que Cortázar, refiriéndose al aturdimiento por lo cotidiano, algo así.

    Hay, por cierto, una anécdota. Dicen que Rockdrigo cuando lo enterraron lo acomodaron en la caja al revés; es decir pusieron su cabeza donde debían ir sus pies. ¡Qué loco! Justo como empieza esta rolita: "si alguna vez has estado al revés, sabrás ya bien a que huelen tus pies".

    Además de esta versión está la de el Café de los artesanos y la de Radio Mexiquense, así como un cover del Heavy Nopal.

    Chingona y extraña rolita

    ResponderEliminar
  3. Coincidimos, estimado Jsue (¿eres Josué, el visitante habitual de estos espacios, y el nick cortado fue error de dedo? Bueno, sea o no sea así, igual saludos y gracias por el comentario).

    ResponderEliminar
  4. Y para el estimado Alfonso (me alegra mucho tu reaparición por acá), justo por la complejidad de la rola decidí no limitar el post a mi interpretación (que obviamente sí tengo), pues me pareció más rico valorar el contexto artístico de la rola (en este nuevo blog por suerte sí se puede escoger eso, dado su carácter más libre). Para mí sí se centra en el boxeador marginal, que nunca alcanza a figurar, malogrado. La línea "jefes y maestros prevén la honradez de la tía Esclerosis con su Valium 10", por poner un ejemplo, la entiendo como la advertencia del círculo familiar y escolar ante las consecuencias lamentables del pugilato, las "orejas de coliflor", los derrames cerebrales, las neuronas muertas irrecuperables, las adicciones para el rendimiento, o por los amigotes parásitos, etc. Otras lexías, como "dos medallas de oro en dengues y en osos" y varias más, me reafirman mi tesis. Pero como dije, preferí no colocar mi interpretación, sino dejar abierta la polisemia de la rola...
    Muchos saludos, y ojalá sigas aportando por acá, estimado Alfonso.

    ResponderEliminar
  5. Por cierto, un consejo que me ha enseñado la experiencia en métodos de análisis, para quien quiera realizar alguna interpretación de cualquier obra oscura (no recuerdo si ya lo dije en el otro blog, pero igual va): confíen en su interpretación como válida únicamente si logra responder a todas las interrogantes que les surjan. Si en algo no es así, sospechen de ella como presumiblemente errada o forzada.

    ResponderEliminar
  6. Donde tienes el análisis completo del disco Hurbanistorias?... quisiera leértelos. Gracias por este blog

    ResponderEliminar
  7. Gracias por el interés, estimado(a) Anónimo. Lamentablemente el espíritu de ambos blogs es el del análisis de canciones sueltas, y no discos completos, justo para poder profundizar con mayor detalle. No obstante, en el otro blog, el de Las 100 mejores canciones, hay análisis de varias rolas del disco Hurbanistorias (para ver sólo esos, hay que hacer click en la etiqueta "Hurbanistorias" del apartado "discos", en la columna a la derecha del blog).
    Gracias de nuevo, y muchos saludos.

    ResponderEliminar
  8. Mi estimado Pingüino y Alfonso.

    Es correcta la anécdota. El 16 de septiembre del '85, estando en la "Limar" (Liga mexicana de artistas independientes, ó algo así), allá por Tlalpan, esperando con muchos otros amigos los restos del Rockdrigo, se supo que llegó al revés, como su rola. Una más de las premoniciones que envuelven su obra musical.

    un abrazo y felicitaciones

    ResponderEliminar
  9. Genial el dato, estimado Rodrigo. Aunque me imagino que la fecha que pusiste es error de dedo, porque si no, ¡esa sí que sería la máxima premonición! (creo que algo así diría Rockdrigo, que siempre rió de todo, sobre todo la muerte)... No, ya en serio, me imagino que lo que cuentas habrá pasado el 20, ¿o tardó más tiempo el proceso?
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Craso error patriótico, mi querido Pingüino, tienes razón, fue el 20 de septiembre y yo recuerdo a Beto Ponce, Fausto Arrellín, me parece que también estaba Memo Briseño y ahí llegó la Cecilia Toussaint.

    Si de por sí murió muy joven mi tocayo, eso de andarle quitando otros cuatro días resulta, como bien dices que él diría, funesto.

    ResponderEliminar
  11. Lo siento por no poner mi nombre, se me olvido firmar, me llamo Jairo José Pech Lara y desde Campeche te estare siguiendo, mucha música y mucho análisis,es lo que me gusta y gracias por el dato, me echare las 100 mejores canciones con sus lecturas poco a poco. (el anónimo)

    ResponderEliminar
  12. No te fijes, estimado Rodrigo. Recuerdo con emoción el concierto que muchos rockeros de los más importantes dieron en el Auditorio Nacional un poco después, en homenaje a Rockdrigo (creo que se llamó "Una razón para juntarse"). Casi todos los rupestres, Briseño, El Tri, la Camerata, etc. Como 20 grupos. Impactante y conmovedor, fue un privilego estar ahí...

    ResponderEliminar
  13. Estupendo, estimado Jairo, y qué bueno que hayas puesto tu nombre (invito una vez más a cambiar el Anónimo aunque sea por un apodo, para reconocerlos). Esperaré con agrado tus comentarios.
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar
  14. Gracias, por ahora es así puesto que por algún motivo del destino nunca he podido mantener una cuenta de google sin que suceda algún problema, pero si llegase a lograrlo ahí estare diciendote. De por sí ya empece a leermelos.
    Jairo José Pech Lara

    ResponderEliminar
  15. No necesitas cuenta de google, estimado Jairo, basta que hagas como últimamente, que comentes como Anónimo, pero poniendo tu nombre al final...

    ResponderEliminar
  16. El concierto aquel en el Auditorio se llamó "Una razón para juntarnos", me sorprende que hayas andado por allá Pingüino, yo en aquellos ayeres no era más que un niño.

    Por cierto, recuerdo que en los lejanos ochentas se escuchaba mucho la música que comentas en tus blogs, en especial en Estereo Joven gracias, quizá, a Rodrigo de Oyarzabal. Allí escuché a Rockdrigo, al Meza, a Iván Rosas, al Tri, con su primer disco, a Next, a La Caja, a Chac Mool y a tantos otros. Afortunadamente esa música se puede ir rescatando poco en poco gracias a blogs como el tuyo o el de Sangre Pesada.

    Por cierto, en la rolita "Un aplauso al corazón" de Briseño cantan muchos de los que estuvieron en el concierto del Auditorio y que fueron no sólo rockers, sino de la onda del folclor y del canto nuevo. Allí canta por ejemplo Amparo Ochoa, Caito, Betsy Pecanins, Eugenia León, Hebe Rosell, Margie Bermejo, Sabo Romo y hasta El Sopas que luego estuvo con El Haragán.

    Hoy en día, mezcla como esta suena tan rara, pero quizá no lo era tanto para aquella época. Revisando los periódicos recuerdo que en algunos foros se presentaba artistas que hoy suenan tan dispares como Luzbel, Arturo Meza, Sombrero Verde, Roberto Ponce, Iconocastla, Rebelde Punk, Three Souls. Hoy en día, para bien o para mal, cada género anda por su lado.

    ResponderEliminar
  17. Estimado Alfonso:

    No debe sorprendente que haya estado en ese concierto inolvidable. Como habrás intuido, yo ya no era un niño en esa época, sino un chavo...
    Yo comencé a oír rock mexicano antes, primero por discos que traían amigos y hermanos a la casa, y luego por el programa de Rodrigo de Oyarzábal, pero en Radio Educación, mucho antes que la época de Stereo Joven...
    Y en cuanto a la rola "A Rodrigo (un aplauso al corazón)", en el análisis de "Cisne" de Armando Rosas y la Camerata Rupestre cuento el motivo de Briseño para esas colaboraciones no rockeras...
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar
  18. Hola Pingüino, aprovechando que esta rola toca el tema del boxeo, ¿qué opinas de "The boxer", de Simon & Garfunkel? Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Como todas las de Paul Simon (bueno, casi todas), excelente rola, amigo Daniel. Lo que sí diría es que me parece que el título de la rola de Simon es engañoso, porque la figura del boxeador es más bien simbólica, pues la rola habla de cualquier "luchador" ante la vida marginal, ruda, áspera, ante la que hay que actuar como verdadero pugilista para poder sobrevivir, así que no me parece que el significado del título sea literal en ese caso. O por lo menos la deja lo suficientemente ambigua (y como en todo artista verdadero, eso es una elección con un sentido) como para encontrar más amplia su intención. Como sea, la genialidad de la rola obviamente está en el impecable estilo poético de Paul Simon, quien siempre ha sido un maestro de ello.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Gracias por la respuesta Pinguíno, y disculpa la tardanza en responder. Así es, gran rola, que va más allá de la anécdota boxística, sin duda. Y ese final, con esa armónica de bajos (gracias Google, jeje) y violines, le da un aire épico, genial, ¿no?
    Oye, y la curiosidad de siempre, ¿qué andas leyendo estos días?
    Y otra pregunta: ya sabes que los que tenemos una cultura musical limitadita oimos una y otra vez canciones en la radio y no sabemos ni quién son; así me ocurrió hace poco con una rolita que me gustó, pesqué una que otra frase para googlearla y resultó ser "Dreams" de Fleetwood Mac, grupo del que había oido el nombre nadamás (y canciones que no sabía eran de ellos, te digo). Bueno, empecé a explorar más de ellos y resulta que hicieron cosas bastante interesantes, unas más poperas y otras más rockeronas, pero siempre con calidad, creo. ¿Te gusta a ti?

    ResponderEliminar
  21. Qué gusto seguir en comunicación, amigo Daniel.
    Coincido contigo en lo del arreglo de "The boxer".
    Sobre la lectura, estoy justo en las últimas páginas de "La casa verde" de Mario Vargas Llosa, uno de los autores que más me han gustado siempre, en "La ciudad y los perros", "Los cachorros", "Los jefes" y "Conversación en la catedral", que son los que hasta ahora he leído. "La casa verde" me gustó menos que esos otros, pero sigue siendo estupenda. Una muestra de que un cabrón como persona puede ser excepcional como artista, y que hay que ver ambas cosas sin mezclarlas...
    En cuanto a Fleetwood Mac, para serte sincero a mí nunca me ha convencido, no hay una sola rola que me impacte de verdad, y cae demasiado en las entonaciones comercialonas, así que no, en el fondo diría que no me gusta, aunque reconozco que tiene mucho tiempo que no reviso su música...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Hola, creo que mi mamá alguna vez escucho de voz de Rockdrigo que la canción era una alusión a la película de Rocky y como la sociedad celebra que un individuo se lastime a tal grado para lograr la gloria. De ahí la línea de Oscar de premio a la insensatez. Haciendo referencia al Oscar a mejor película que ganó dicha cinta. Que opinan de esto?? Saludos a todos.

    ResponderEliminar
  23. No tenía idea de lo que cuentas, estimado Carlos, y sí, puede ser. Igual lo dejo un tanto en duda, pero quizá alguien oyó lo mismo, y nos pueda contar...
    Muchos saludos, y gracias por aportar.

    ResponderEliminar
  24. La rola es como un bajón, me gusta.

    ResponderEliminar
  25. Gracias por el comentario, estimado Paco, y ojalá sigas visitando y comentando en estos espacios.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  26. Saludos Pinguino, desgraciada o afortunadamente yo aun no nacía en esa época, pero escucha algunos fragmentos de "Una razón para juntarse", escuche a Briseño y la participación del Tri, y recuerdo que Lora se escuchaba tomado o drogado, no lo sé o simplemente cansado, pero hace mención a Rockdrigo antes de interpretar "Metro Balderas", dice : "maestro Redrogo González" , por ahí lo consegui, aparte la interpretación de "A Rodrigo(un aplauso al corazón)" , pues muy fuerte en ese momento. Saludos.
    P.D. Quál es la onda.

    ResponderEliminar
  27. Igualmente, estimado Felipe. Ese concierto realmente fue inolvidable (a propósito, Lora no estaba "raro" en ningún aspecto, te lo afirmo, así que al menos esa vez no hizo panchos). Sería de lujo si tuvieras ese material, porque nunca he podido encontrar nada sobre ese concierto. Tuve la propaganda del mismo, pero obviamente se perdió en la noche de los tiempos.
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar