14 de mayo de 2018

LA LIMOSNA


Letra y música: Jesús Echevarría.
Intérprete: On’ta.
Disco: Vuelta a la izquierda prohibida en Revolución.



La limosna es una bomba que
si no la dan, explotan,
pero aunque la den,
pero aunque la den,
también.

Ese beso que se mece
en las entrañas de la caridad,
ese beso dulce,
la virtud con boquita pintada,
saliva estampada en una página social.

La cartera de piel cara
es en el fondo muy sentimental:
suelta las monedas,
los remedios ruedan y sonriente
guarda bajo el vientre un título de propiedad.

Vienen, van y benefician,
desprendiendo aromas de bondad,
esencia de rosas,
perfuma la piel de la conciencia,
por dentro se entiesa todo este afeite facial.

Sabe, como el vino suave
escanciar la generosidad,
miel de corazones,
deleita la boca tan piadosa,
mientras muerde ansiosa en un hueso institucional.

La limosna es una bomba que
si no la dan, explotan,
pero aunque la den,
pero aunque la den,
también.


Hace no mucho tiempo leí que los productos que participan en los diferentes Teletones (da igual el país) difunden la marca a través de la campaña publicitaria del famoso evento de caridad tanto como cualquier campaña publicitaria. Pero con una gran diferencia: lo donado (la parte de la ganancia que paga el consumidor, así que no dan nada en realidad: dejan de ganar algo, pero sólo aparentemente, como muestra esta explicación) implica mucho menor gasto que una campaña publicitaria normal, en las que invierten habitualmente. En resumen: para una marca, participar en un Teletón implica una campaña publicitaria mucho más barata, por lo que lo donado es sólo una parte mínima del gasto que de todas maneras hacen en cualquier campaña normal. Las empresas no dan absolutamente nada; al contrario, ahorran gran parte de lo que hubieran gastado en la campaña publicitaria tradicional. Pero eso sí, colocan la marca, y le dan el prestigio de aparecer como una empresa “bondadosa”, socialmente sensible. La pobre gente ingenua les hace el juego, y valora las empresas equivocadamente. Pero hay una trampa aún mayor: cada vez que la gente apoya la caridad privada, alivia la carga, la responsabilidad social del Estado… No, corrijo: del gobierno en turno. La lógica del neoliberalismo implica la debilidad del Estado al máximo posible: incapacidad de fiscalización, imposibilidad de sanción gracias a candados legales, etc. Los gobiernos neoliberales latinoamericanos deben reírse a carcajadas cada año, cuando llegan los benditos Teletones, que, falsamente como ya vimos, les permiten limitar el gasto social al que están obligados, para que el gasto de los centros que se crean por los Teletones lo hagan los ciudadanos, no las empresas (ni me meteré con la lucha de egos de los “artistas” participantes, por el turno, el primer plano, o los desvíos del dinero, el manejo también publicitario de los políticos, etc.). Así, ese gasto social estatal, que debiera salir de una fuerte carga impositiva a la empresa privada (como ocurre en el exitoso modelo socialdemócrata nórdico) y al sector opulento (impuestos al lujo, por ejemplo, o a la alta ganancia de las megaempresas), al convertirse en un Estado jibarizado, débil, con los servicios y los recursos naturales privatizados (y no sólo la manufactura y los productos, como en las economías mixtas del mencionado modelo nórdico), lo vuelca en una ciudadanía totalmente ignorante en economía (gracias a lo que tampoco se invierte en educación ni cultura, para colmo), básicamente de clase media y baja, que le hace el juego, en lugar de movilizarse organizadamente para exigir al Estado (al gobierno) que cumpla sus obligaciones.
Por todo esto, cada vez que alguien más informado, que conoce las trampas, piensa en la caridad, se arma una dicotomía desagradable, porque, más allá del juego sucio señalado, hay una persona enfrente, real, que sí necesita una ayuda, a veces urgente (obviemos por ahora los tramposos, falsos mendigos, falsos minusválidos, etc., como tan bien retrató Lizardi en El Periquillo Sarniento). Así que… ¿doy o no doy esa moneda? Este conflicto lo trata con una enorme inteligencia On’ta en su canción La limosna. Pero obviamente Jesús Echevarría se centra más en el ángulo del pequeñoburgués, que usa la limosna para aliviar la conciencia, sentirse bueno, para luego regresar a esa vida que en varias formas arma la estructura socioeconómica que tiene al que recibe la limosna en esa condición. Tal como en la trova lo hace Silvio Rodríguez de manera brillante y contundente en Canción en harapos, On’ta desenmascara esta doble moral del pequeñoburgués, que enfrenta esta dicotomía señalada, pero sin excusa ética que valga. Se la inventará igual, o mejor dicho, se evadirá como siempre, pero la inquietud, la incomodidad, la mancha sebosa que por ese instante vertiginoso salpicará su mundo kitsch, provocará lo que señala Echevarría: no importa si das o no la limosna porque, aunque sea por un momento ínfimo, la des o no la des, juegues como juegues, pierdes en la calidad humana. Así, y como lo demuestra también de manera brutal la parte Caridad de Jorge Fons, de la película Fe, Esperanza y Caridad (los directores de los otros segmentos son Luis Alcoriza y Alberto Bojórquez), no es a través de las limosnas aliviadoras del alma turbia, ni de Teletones tramposos (¿recuerdan la caída de su gran y “tan sensible” figura en México, Lucerito, orgullosa e imbécil amante de la pavorosa caza por diversión?) que se ayuda al necesitado, sino de la exigencia firme a un Estado entreguista a las manos privadas, y que nunca se mete con la alta empresa como debería a través de los impuestos necesarios al exceso de ganancia, para que ejerza su responsabilidad social, fiscalice y sancione los abusos, clausure por los incumplimientos con el medio ambiente y la inversión en infraestructura social en los lugares de explotación natural o instalación de centros comerciales, etc. Todo lo que no sea eso, es, sencillamente, una trampa.
En la parte musical, On’ta escoge una línea melódica y un arreglo claramente ejemplificador del paso de la trova al rock, lo que se ve también en el estilo literario de la canción. Todo esto recuerda, por ejemplo, Satisfaga sus deseos del Roberto González de Un viejo amor, y muchas canciones de La Nopalera y León Chávez Teixeiro, otros participantes de esa transición. Para La limosna Jesús Echevarría escoge un ritmo de 2/4, que, a la velocidad con que se usa en esta rola, funciona muy bien para la intención irónica de la letra (a otras velocidades no pasa lo mismo, como podemos ver al recordar que, a máxima aceleración, el ritmo de 2/4 es característico del punk, que no tiene nada de este espíritu burlesco). Esta misma elección rítmica ya pone una distancia con la trova tradicional, pero detalles como el estilo del bajo y la batería, los recursos corales, o el delicioso intermedio de clavecín (otra ironía, en este caso alusiva a la clase aristocrática y pequeñoburguesa de las que se habla), ejecutado magistralmente por el invitado Humberto Álvarez, muestran el claro acercamiento al rock, lo mismo que las —todavía— tímidas elipsis de la letra (aún predomina la transparencia del lenguaje más relacionada con la canción de protesta del Canto nuevo). Asimismo, una incipiente ambición rockera se nota ya en el arreglo, pues una versión más plana se hubiera asemejado más a la esencia trovadoresca, más centrada en el fondo social y político de la letra.
De esta manera, La limosna ejemplifica inteligencia crítica y sensibilidad mezclada con humor bien logrado, pero también los primeros visos de una necesidad musical mayor a la guitarra acústica sola y arpegiada, señales todas de un cambio que no sería negación de lo anterior, sino fusión enriquecida, aunque a ambos bandos, trovadores y rockeros, todavía les tomaría tiempo entenderlo. Una rola deliciosa.

24 comentarios:

  1. Buenas tardes señor Pingüino.
    Primero que nada, que bueno que ha publicado nuevamente en su blog. Justamente estaba buscando su reseña sobre Preguntando en los Umbrales, de Lucerna Diogenis, que venía escuchando en el Pumabus.
    La primera vez que escuché al grupo On'ta me pareció algo increíble, sobre todo Padre Padre, gracias a su reseña en el otro blog.
    No le había puesto la suficiente atención a La Limosna, pero sin duda aborda el tema muy bien, sobre todo porque cuando caminas en cualquier parte de la ciudad, puedes encontrar personas que solicitan ayuda, y uno se siente mal, porque no sabe si de plano la necesitan o simplemente andan holgazaneando sin buscar un trabajo (al menos recuerdo videos en las redes sociales donde jóvenes solicitaban limosnas aparentando alguna discapacidad y luego caminando como si nada).
    Otra parte que usted menciona sobre las empresas, me recuerda algo que me contó un maestro de contaduría, (yo estudio actuaría): que las empresas como Bimbo,que procesan alimentos, pagan 0% de IVA, lo que les permitía incluso solicitarle al fisco una retribución.
    Con eso y que otras grandes empresas están en la misma situacion, me parece increíble que lucren con la valiosa condición humana, a la par que sigan utilizando sus artistas fabricados de hace tres décadas para publicitar su evento. Lo bueno (al menos lo que veo), es que al menos a Televisa y Tv Azteca, les cuesta atraer a la gente, ya que el avance del Internet les ha robado mucho terreno.

    En hora buena por su trabajo, no sabe el alivio que siento al escuchar los discos de cada uno de los músicos que hay en este y en el otro blog, justo porque la época de evaluaciones, la familia y la vida amorosa de un joven universitario siempre son eventos críticos que hay que saber afrontar, y con la experiencia grabada en canciones de decenas de hombres y mujeres, uno puede salir adelante.

    Gracias nuevamente. Seguiré visitando su espacio
    Reciba un cordial saludo.

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  2. Mil gracias por tus generosas palabras, estimado Jonathan. Créeme que por apoyos como el tuyo es que saco fuerzas de flaqueza para insistir en este trabajo. Yo también me alegro de poder publicar de nuevo, porque he pasado momentos complicados que han absorbido todo mi tiempo, y por fin siento que puedo volver al placer que significa fomentar la valoración crítica del rock mexicano e internacional, así como otros géneros musicales valiosos. Espero pronto también retomar el podcast, pero como es bastante más trabajoso, preferí volver primero a los análisis críticos de este blog.
    Muchos saludos, y espero que sigas comentando en este y los otros espacios. Salud.

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  3. Hola Pingüino, qué bien que añadiste otra entrada, siempre se agradece leer algo tan inteligente y magníficamente escrito.
    Aprovechando que aquí tocas en parte la cuestión del modelo económico, la función del gobierno, la colusión de poderes, etcétera, quisiera insistir en un asunto. Hace tiempo te pregunté sobre AMLO y este proceso electoral; tal vez no te llegó mi pregunta, o la viste pero preferiste no contestarla (lo cual respeto totalmente) o quizá aun estás elaborando la respuesta. Bueno, en caso de que la pregunta no te haya llegado, quisiera insistir y volver a hacértela, o más bien, extenderla. Te considero una referencia reflexiva y crítica de gran valor, y por ello me interesa mucho lo que piensas al respecto.
    En principio yo simpatizo con AMLO y su movimiento, pero creo que no tengo que repetirte los motivos para dudar, decepcionarse, alarmarse ante los dichos y hechos de AMLO y muchos a su alrededor (solo un ejemplo: ¿por qué aliarse con un partido de ultraderecha? (¡!).
    Ocurre algo curioso a nivel emocional y social con esto de las elecciones. Se despiertan impulsos tribales; como nunca, se manifiestan sesgos y fobias; se hacen divisiones tajantes entre individuos y sectores; toca las fibras ideológicas y por lo tanto emocionales, provocando que choquen creencias, deseos y valores, y todo se magnifica con internet. Yo procuro no confirmar mis propios sesgos y entonces leo a enemigos de AMLO ¿y sabes qué me pasa a veces? Que siento que tienen razón, ya que por muy vulgares, manipuladores o simplistas que sean muchos de estos críticos (tan vulgares, manipuladores o simplistas como muchos seguidores de AMLO, claro está), algunos son tipos inteligentes, que hacen críticas serias que al menos te hacen dudar de la viabilidad de lo que propone AMLO.
    ¿Tú qué piensas? ¿Hay razones de preocupación?
    Te contaré que buena parte de mi "formación" ideológica viene de esa crítica accesible, humorística, ácida (a veces genial) de los caricaturistas del Chamuco, y de escritores como Monsiváis. Pero bueno, pasan los años, vienen otras lecturas, vivencias y reflexiones, y uno reconoce que las caricaturas, aunque tienen asomos de verdad, por definición son representaciones simplificadas, exageradas, tremendamente sesgadas de realidades mucho más complejas. Déjame plantearlo con una idea que me ronda constantemente: a Salinas se le considera el monstruo máximo de la corrupción, el neoliberalismo y la rapacería política; un tipo que intencionalmente, o al menos con total indiferencia, medio destruyó a un país; si asumimos que la caricatura es real, Salinas sería un pillo malévolo que adoptaría gustoso ese concepto que hemos comentado, el de la incultura como estrategia política; pero ¿cómo sostener una percepción así cuando su gobierno (que es casi equivalente a decir que él en persona, dado el presidencialismo mexicano) creó algo como el Centro Nacional de las Artes, por ejemplo? ¡Ahí está esa institución que con sus méritos o deméritos, Salinas puede exponer como defensa! Otro ejemplo: en pláticas personales, defensores de AMLO suelen citar favorablemente el segundo piso del Periférico, obviando que por lo tanto hay un primer piso hecho por gobiernos priistas; ¿son entonces los priistas o panistas intrínsecamente corruptos, siempre incompetentes o malintencionados?

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  4. O al revés ¿son AMLO y sus aliados infalibles, incorruptibles, inteligentes? El punto que trato de ilustrar es que pensar en los políticos y empresarios como ratas voraces o incompetentes sin remedio, es creer en la caricatura, es decir, renunciamos a reconocer que las cosas son siempre mucho más complejas, y siento que el amlismo, y el propio AMLO, cae mucho en ello: en renunciar al análisis y caer en la visceralidad, en la percepción caricaturizada. No es mi intención defender a los muchos corruptos prianistas de antaño o de hoy, al propio Salinas (que solo él sabe qué tan mafioso es), pero tampoco me entusiasma aplaudir la descalificación caricaturesca (muchas veces muy ácida, otras muy vulgar y hueca), o el odio visceral contra quienes plantean ideologías con las que no concuerdo o que incluso últimamente concedo que pueden tener algo de validez. (Aunque te confieso que a veces me pongo nihilista-existencialista y me pregunto si realmente todo esto es tan relevante para nuestras vidas, olvidando que otras cosas a las que a menudo no prestamos atención quizá tienen una influencia más contundente en nuestras vidas independientemente de quién sea el presidente (hacer ejercicio es el primer ejemplo que me llega a la mente).
    Bueno, ¿cuál es tu percepción de todo esto, estimado Pingúino? Es curioso cómo este asunto en teoría estrictamente público, resulta inflamable y desgastante a nivel personal, emocional; por ejemplo, después de leer a opositores de AMLO como Pablo Hiriart, Sergio Zurita u otros tantos, me da una sensación de exasperación, o a veces de incertidumbre (¿y si tienen razón?), pero también me desespera oir tonterías de quienes apoyan a AMLO; es agobiante, siento una especie de cruda ideológica, y por eso siento que sería refrescante leer una opinión tuya.

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  5. Amigo Daniel, gracias por valorar mis opiniones de la manera que lo haces. Dicho esto, partiría por contarte que revisé tus comentarios, y no aparece la pregunta que mencionas, no sé qué pudo haber pasado. Esto me sirve para aclarar algo, que vale para todos los visitantes: no evado ninguna pregunta o comentario, porque no encuentro motivos para ocultar un punto de vista mío, pues, cuando se trata de lo subjetivo, será inevitablemente sólo una opinión más (lo objetivo no se basa en opiniones, sino en información y conocimiento), así que soy el primero en saberla falible. Las únicas razones para no opinar de algo (avisaría primero, aclaro) es que desconozca el tema (es un principio mío no hablar de lo que no sé), o que no tenga posición formada.
    Respecto a tu pregunta, hace unos días el amigo Maragrito me preguntaba por mi voto, y le expliqué que yo nunca voto por personas, sino por línea ideológica. Soy un hombre de izquierda, en este caso de la única línea que me parece válida hoy: la socialdemocracia. Por ello, tengo claro que las elecciones, y no sólo en México, se han reducido lamentablemente a escoger el mal menor. En México no hay una izquierda moderna, que parta del conocimiento serio y la formación profesional ética. Pero como no la hay, no queda sino votar por lo que está más cerca de ello. NO lo haría nunca por la derecha neoliberal de PAN y PRI, y un PRD aliado con la derecha me asquea totalmente, es una de las mayores decepciones que alguien de izquierda, que apoyó su construcción como yo, puede vivir. Así, no queda sino López Obrador. Eso no impide que coincida con muchas de las críticas que se le hacen, y tengo otras más: el caudillismo mesiánico, la ignorancia, la personalidad caricaturesca, etc. Pero también hay que tener muy en cuenta de quiénes viene esa crítica. Lamesuelas del sistema neoliberal como Hiriart, Carlos Marín y demás fauna carecen de la más elemental autoridad ética e intelectual para tomarlos en cuenta. Sus opiniones tienen clara intención, y motivación política descarada. Así que algo que proviene de eso no es referente, y mucho de lo que se dice es caricatura distorsionada. Pero a diferencia del Chamuco, que citas, ellos no se asumen como caricaturizadores, sino pretenden ser analistas serios.

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  6. (continuación)
    Por todo ello, yo no "simpatizo" con López Obrador, pero sí sé que si hay algunas personas valiosas que pueden incorporarse a un gobierno, sin duda están en ese lado del cuadrante político, así que por eso voto por él.
    Qusiera tocar dos puntos más, de lo que comentas. Primero: los argumentos a favor de Salinas no valen por una razón muy sencilla: actos de gobierno han tenido hasta los peores dictadores. Porfirio Díaz creó los ferrocarriles, ¿qué parte de su esencia dictatorial se reduce con eso? ¿Eso borra los abusos, las torturas a los campesinos, la lógica del cacicazgo, la práctica brutal de la tienda de raya, etc? Muchas de las acciones de gobierno de ese tipo, o se hacen porque sirven para los intereses propios también, o son parte del proceso histórico, que los va imponiendo (la necesidad de competir en la economía internacional explica mucho, por ejemplo). Así que nunca se analiza un gobierno por acciones aisladas, sino por el perfil democrático, de avances sociales, culturales, por la consolidación de instituciones fiscalizadoras independientes del propio gobierno, por el respeto de la libertad de expresión y las acciones civiles, etc. Y Salinas, de un modo brutalmente objetivo, es el responsable directo del afianzamiento del neoliberalismo voraz, que exprimió las arcas públicas, abuso del nepotismo, desapareció a centenares de opositores de izquierda, etc. Y eso no es ninguna caricatura: todo es comprobable. Ni hablar de que se trata de un gobierno espurio, surgido de un fraude electoral monumental.

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  7. (continuación)
    El otro punto que quiero comentar es que la idea de que hay personas valiosa en toda ideología también es endeble. Vale si lo referimos a simpatizantes, que, es fácil comprobarlo, en realidad no conocen a fondo lo que significan las líneas ideológicas mismas. Pero la ideología de derecha me parece indefendible, porque es responsable del empobrecimiento de amplísimos sectores de la población mundial, y no sólo como práctica, sino como teoría económica. Parte de fundamentos que me resultan antiéticos por todos lados, como la idea de que la pobreza es lógica e inevitable, o que las diferencias sociales forman parte de la realidad sencillamente, por lo que es lógico que la posesión de los medios de producción recaigan en una clase y no en todas. El afán de que el Estado sea débil es una premisa de la ideología de derecha, y se atreven a llamar a eso "libertad", algo benéfico, porque deja a los individuos a cargo de su destino. ¿La trampa?, que las personas no parten de la misma línea de salida, y que el determinismo económico que eso provoca se vuelve incambiable: pobres serán siempre pobres, ricos serán siempre ricos, si no hay leyes de distribución de la riqueza, cargas impositivas diferenciadas, etc. Es decir, regulación del Estado. Así, no se trata de "respetar" líneas ideológicas diferentes, sino de analizar qué las define, y hay algunas que, simple y sencillamente, no son respetables.
    Obviamente el tema da para mucho, y esto es sólo una pasada al voleo, pero si hay algún punto que quieras profundizar, con todo gusto, amigo Daniel.
    Un abrazo.

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  8. Un gusto el leerte nuevamente amigo Pingüino. Apenas ayer me percaté de la nueva entrada en el blog y curiosamente este jueves también analicé algo de la obra de Echevarría y Jufresa en Nota Roja para el blog del Viaje. Tenía planeado una reseña de sus dos primeras producciones con On'ta para dicho espacio pero me falta darles más vueltas a sus discos. Igual no sé si esperarme a conseguir las ediciones de LP originales o de momento publicar la re-edición de los 2 en compacto, ¿o tú qué opinas? Aprovechando la consulta, ¿tú sabes quién es Edmundo Martínez Pinto al que refieren en su canción?

    Igual me gustaría saber tu opinión sobre las digitalizaciones que hemos trabajado, si has tenido tiempo de oirlas. Ya que por ejemplo el de Nota Roja, las versiones de mp3 que hay en la red tienen un ligero error en el tono en las primeras canciones, me imagino por la velocidad (por cierto incluye insert con las letras de las canciones, ves que luego le batallamos). Así mismo el ¿Qué onda ese? de López, todos los que hay en la red igual tienen errores de saltos en varias rolas. En fin, ojalá continuen tus valiosísimos análisis y ahora no dure tanto el ayuno en que nos tenías. Acá el enlace pa' que se den una vuelta tú y tus visitantes:

    http://viajealespaciovisceral.blogspot.mx/?m=1

    Juan.

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  9. Hola Pinguino, gracias por tus respuestas y ofrecer tan amablemente tu espacio para seguir comentando.
    Mencionas lo siguiente sobre los periodistas chayoteros (o no necesariamente chayoteros, igual son gobiernistas por convicción, de todo hay): "Sus opiniones tienen clara intención, y motivación política descarada". Pero, ¿no podría decirse exactamente lo mismo de quienes apoyan a AMLO? Y no por ello se les debería descalificar de entrada; sí, ambos bandos tienen intención política descarada, lo cual en sí mismo no debería ser impedimento para saber qué dicen.
    Otro punto: ¿tú qué opinas de los temores que los anti-AMLO exponen sobre sus manejos de la economía, sobre sus políticas "echeverristas" que pintan como ingenuas, inútiles o incluso catastróficas? Manteniéndonos en el nivel de personas que no son economistas calificados, pero al menos parece que se informan, reflexionan y exponen con claridad sus ideas, mencionaría a otro caricaturista: Paco Calderón. Cierto, es un caricaturista como los chamucos, pero al igual que estos, creo que vale la pena ponerle atención porque expresa ideas interesantes y la derecha lo pone como ariete del antiamlismo (o antiizquierda en general) y creo que con razón porque tiene mucha influencia (publica en Reforma, nada menos) y sintentiza (¿simplifica?) de manera muy didáctica mucho del pensamiento económico de la derecha, y por lo menos te pone a pensar; creo que no se le puede poner tan fácil la etiqueta de neoliberal (él mismo diría que deplora la pobreza y la desigualdad extrema). Por ejemplo, Paco Calderón alerta sobre el parecido de las propuestas de AMLO y las de Echeverría y López Portillo, y pues sí te pone a pensar porque de esos dos pillos no se pueden decir cosas favorables en su manejo de la economía.
    Bueno, por un lado están los Paco Calderón o los Fisgón, que por muy informados que estén, no son economistas; por otro lado están los economistas reales, que no es que sean infalibles, pero al menos uno asumiría que saben de lo que hablan, y muchos hablan de que las propuestas de López Obrador simplemente no funcionarían, y si no funciona la economía no funciona lo demás. Por ejemplo, es común que expliquen: "incrementar el gasto público le da un acelerón a la economía pero solo a corto plazo; luego viene la deuda y el estancamiento".
    ¿Tú qué opinas? ¿Qué postura tomas ante las objeciones económicas a propuestas de izquierda? ¿Qué recomendarías para documentarse al respecto?
    Saludos.

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  10. Y para que no parezca sólo un comercial mi comentario, me gustaría compartirles también una reflexión (que a la vez me compartió mi mujer) sobre lo que pueden llegar a ganar las personas que se dedican a pedir limosna. Para que la piensen 2 veces antes de andar dando dinero a gente en la calle: http://www.milenio.com/opinion/ricardo-monreal/antilogia/me-regalas-un-peso

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  11. Hola mi estimado Pingüino, felicidades que ya pudiste postear y conseguir poner la rola,
    Muy buena rola y que letra que me llega y por que mi contribución no ha sido lo generosa que yo he querido, (muy aparte si engañan o no ese es problema de ellos)o si es responsabilidad del gobierno, pero la neta si hay gente que la sufre!! saludos

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  12. Un abrazo, amigo Margarito. Qué gusto volver a leerte, y espero que ya estés mejor. Cuídate, amigo, y mucha fuerza.

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  13. Gracias mi buen Pingüino, ya estoy mejor ya camino sin bastón y puedo andar en bicicleta, me falta subir escaleras y cargar peso, gracias por los buenos deseos, saludos!!

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  14. Hola, Pingüino, ¿ya viste "Roma"? ¿Qué te pareció?

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  15. Sí, ya la vi. La verdad me dejó preocupado, amigo Daniel, porque sinceramente no me gustó. Me sorprende el éxito de crítica que ha tenido. No te diré que me alegra que le vaya bien, porque el hecho de que sea película mexicana a mí no me mueve realmente demasiado. Yo valoro el buen cine, y no me importa su país de origen, así que esa cursilería de sentir que porque es de mi país debo sentir algo "especial" no va mucho conmigo, más allá de ese gustillo totalmente intrascendente que uno siente, por ejemplo, cuando gana la selección de futbol. No pasa de ese mismo gusto mínimo, que uno mismo sabe tonto, infantil. Pero en sí, la película me parece muy dispareja en su ritmo, encuentro varias escenas sin verdadera justificación narrativa (como toda la parte de la hacienda). La única parte realmente lograda es la de la muerte del niño en el parto. Pero te digo que me quedo preocupado, porque ya van varias películas seguidas muy exitosas a nivel de crítica (no las que lo son a nivel de público, porque eso sí que lo entiendo perfectamente) que no me gustan. Por ejemplo "El artista" o "La forma del agua". Si hay una película mexicana que merecía el Óscar es sin duda "Amores perros", no ésta. Así que este éxito a mi juicio desmedido (hasta el título me parece totalmente injustificado, porque el barrio no tiene un verdadero peso en la trama) me hace pensar que puede ser un problema mío, que algo no estoy captando últimamente. Y no creas, también me ha pasado en la literatura y la música internacional. Creo que la última canción que realmente me pareció impactante es "BLack hole sun" de Soundgarden, y antes de esa creo que tendría que remontarme hasta Yes, imagínate el tamaño del hoyo vacío de años sin encontrar algo valioso. "¿Estaré mal yo?", no puedo evitar que esa pregunta me asalte. En el cine sí que he encontrado obras muy valiosas, pero estos casos me desconciertan... En fin, un motivo más para la auto-revisión, y eso ya es ganancia igual...
    Saludos.

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  16. Hola Pingüino, oi esta rola en Radio Educación, ¿qué opinas de ella y de ese grupo?
    https://www.youtube.com/watch?v=H8l-EMK9rd4
    ¿Ah, y qué andas leyendo? Saludos.

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  17. Y otra pregunta:
    En mi adolescencia se oia mucho esta rola de Los estrambóticos, en la estación Órbita (pongo la letra):

    Me viste salir de tu coladera
    Y corriste a tocar mi piel de banqueta
    Nunca supe cómo bajarte a ti una estrella
    Pues mi reino no pasa de la azotea
    Traigo en el bolsillo mi propio infierno
    Hoy voy a colgarlo en tu tendedero
    Te fuiste a esconder a orillas del viento
    Y viniste a caer junto a mi agujero
    No voy a aventarme desde este puente
    Me duermo y despierto con ganas de verte
    Ojala este metro no tuviera estaciones
    Pues no quiero transbordar
    Voy camino a ninguna parte pero
    Tengo prisa de llegar
    Camino a ninguna parte
    Me voy resbalando
    Camino a ninguna parte
    Pero no me caigo
    Camino a ninguna parte
    Pero no me caigo

    Bueno, reconociendo que tiene su lado bobalicón (eso de "bajarte una estrella", por ejemplo), ¿no te parece que algunas líneas son audaces, interesantes? Por ejemplo eso de "corriste a tocar mi piel de banqueta" o "voy camino a ninguna parte pero tengo prisa de llegar"
    Digo, son canciones de adolescentes para adolescentes, pero algunas letras tienen destellos interesantes, ¿no? ¿Qué opinas?

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  18. Hola, amigo Daniel. Creo que ambos casos son muy similares en algo que resumiré en una antigua frase (hoy obsoleta): "les falta un veinte para el peso". Es decir, no terminan de convencerme. Claramente Belafonte Sensacional es mejor, con letras más inteligentes y ambiciosas, pero algo falta, se queda corto. Y en el terreno musical está peor la cosa, porque ambas bandas no se escapan ni por asomo de los siete grados de las progresiones armónicas simples. En el caso de Belafonte SEnsacional, hay una idea, ingenio y buenas referencias literarias y artísticas, pero nada nuevo, nada que supere a los rockeros anteriores de los que, se supone, reciben influencia. No cuajan, y musicalmente de hecho representan un retroceso, algo más básico, cuando tendrían la obligación de avanzar, de explorar, de inconformarse... Y Los Estrambóticos aún peor, pegados al ska, sin evadir la rima fácil, y una que otra frase lograda en toda una letra no es poco, es poquísimo. No veo una inquietud en los arreglos, una refrescada estilística en las letras, nada nuevo. Lamentablemente son signos del estancamiento en que está el rock mexicano desde el fin del movimiento rupestre, como ya señalé por ahí. LO intento, pero termino siempre volviendo a los nuevos trabajos de los rockeros ya añejos, como Briseño, porque lo nuevo no logra aportar otro enfoque... A ver qué pasa, porque sigo esperando algo que me encienda de nuevo, y no llega...
    Bueno, respecto a lo que estoy leyendo, terminé hace un par de días la lectura de la nueva edición del Diario de Ana Frank, con todas las partes omitidas por el pudor de la época de su padre. El Diario fue uno de los primeros libros que leí en mi vida, todavía niño, así que lo disfruté, porque además es un regalo que me hicieron. Y el que voy a empezar mañana es "Los comediantes" de Graham Green, libro del que no sé nada, así que no sé qué me espera...
    Un abrazo.

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  19. Qué onda Pingüino, aquí saludando y haciendo las preguntas de rigor:
    ¿Cómo has estado?
    ¿Qué estás leyendo?
    ¿Qué música andas escuchando?
    Saludos.

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  20. Saludos, amigo Daniel. Por suerte he estado bien, pero con mucha telechamba, como podrás imaginar. Así que un poco agotado, porque estamos en una situación muy tensa. Por lo mismo, no he podido escuchar demasiada música, salvo de videos en YouTube. He estado oyendo a Supertramp, no sé por qué exactamente, pero algo me hizo escucharlos, y pude corroborar cómo se hace pop inteligente, arriesgado, jugando con elementos progresivos, algo que en México siempre le ha costado a los grupos poperos, pero me he limitado a escuchar algunas rolas selectas, como "Goodbye stranger", "Breakfast in America", "Logical song" y "Dreamer" (la tercera me parece extraordinaria). Leer sí puedo, en los ratos de descanso, así que le entré a "Este domingo" de José Donoso, uno de mis autores favoritos, y de los pocos libros de él que no he leído. Me ha gustado, pero igual no se acerca a los incomparables "El lugar sin límites", "Casa de campo", "Naturaleza muerta con cachimba" y "El obsceno pájaro de la noche". Ya casi lo termino, y todavía no sé qué libro será el próximo...
    Un abrazo, y espero que tú también estés bien. Suerte.

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  21. Hola Pingüino, ahora quiero preguntarte algo un poco raro, o no tanto, ya que sabes mucho de música.
    ¿Qué opinas del Buki? ¿Sabes datos curiosos de él y su grupo? Me sorprendió el dato que me dijiste sobre Juanes, de que era rockero; me pregunto si sabes algo parecido respecto al Buki.
    Y en general qué opinas del tipo y su música (seguro te repele pero me interesa saber tu opinión).

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  22. Amigo Daniel, disculpa la tardanza en responder, pero me tomé un par de días de descanso real, porque he tenido un período muy cansador, y lo necesitaba, así que no me metí a internet estos días...
    Efectivamente, el Buki me parece completamente repelente, y de él no sé ningún dato rescatable. Es el vivo ejemplo de la pobreza armónica y melódica de la música comercial. Sólo un mérito le reconozco: es perfectamente consciente de su nivel, y se define como alguien que hace canciones sencillas elementales y emocionales para un público simple y popular. Lo vi decirlo accidentalmente en una entrevista, y me pareció que había verdadera humildad y honestidad en sus palabras, lo que igual tiene un valor, pero claramente no se trata de un valor artístico, que es lo importante para hablar de lo que hace. Por cierto, lo de Juanes lo constaté en una especie de homenaje de MTV a varios rockeros históricos en español, como Jorge González de Los Prisioneros y el mismo Alex Lora, entre otros que ahora no recuerdo. Armaron un banda entre varios músicos conocidos para tocar algunos temas de los homenajeados, y Juanes se encargó de la guitarra principal, y ahí pude ver cómo hace solos estupendos. También para mí fue sorpresivo.
    Asimismo, aprovecho para apuntalar un comentario añejo: una vez te puse como ejemplo del nivel de los músicos de sesión de los artistas comerciales el solo de guitarra de "Beat it" de MIchael Jackson, ¿recuerdas?, y un poco después me enteré de que lo creó y grabó el mismísimo Van Halen, lo que no sabía en ese momento. Ahí lo entendí, así que te lo comparto, por si tampoco lo sabías.
    Saludos.

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  23. Ah, pues mira en qué momento hiciste tu comentario, justo cuando murió Van Halen. Interesante dato, gracias por compartirlo.

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  24. Amigo Daniel, como para todo racionalista, la superstición me es completamente ajena (y repugnante, hay que acotarlo). Pero tu frase no es exacta: escribí la respuesta a tu comentario en la madrugada del 6 de octubre; es decir, horas antes de la muerte de Van Halen, así que la coincidencia es un poco impactante, pero como toda coincidencia (el azar existe, evidentemente, mas como fenómeno estadístico curioso, pero lógico). Así que no fue "justo el día de su muerte", sino apenas antes... Una buena anécdota que contar, para ambos, ¿no crees?, y nada más que eso...
    Un abrazo.

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