19 de febrero de 2015

CONSTRUCCIÓN

Letra y música: Chico Buarque.
Intérprete: Daniel Viglietti.
Disco: Trópicos.
Este disco primero se conoció con el nombre Daniel Viglietti y el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

Amó aquella vez como si fuese última.
Besó a su mujer como si fuese última,
y a cada hijo suyo cual si fuese el único,
y atravesó la calle con su paso tímido.
Subió a la construcción como si fuese máquina.
Alzó en el balcón cuatro paredes sólidas,
ladrillo con ladrillo en un diseño mágico,
sus ojos embotados de cemento y lágrimas.
Sentóse a descansar como si fuese sábado,
comió su pobre arroz como si fuese un príncipe,
bebió y sollozó como si fuese un náufrago,
danzó y se rio como si oyese música
y tropezó en el cielo con su paso alcohólico.
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro,
y terminó en el suelo como un bulto fláccido.
Agonizó en el medio del paseo público.
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito.

Amó aquella vez como si fuese el último.
Besó a su mujer como si fuese única,
y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo,
y atravesó la calle con su paso alcohólico.
Subió a la construcción como si fuese sólida.
Alzó en el balcón cuatro paredes mágicas,
ladrillo con ladrillo en un diseño lógico,
sus ojos embotados de cemento y tránsito.
Sentóse a descansar como si fuese un príncipe,
comió su pobre arroz como si fuese el máximo,
bebió y sollozó como si fuese máquina,
danzó y se rio como si fuese el próximo
y tropezó en el cielo cual si oyese música.
Y flotó por el aire cual si fuese sábado,
y terminó en el suelo como un bulto tímido.
Agonizó en el medio del paseo náufrago.
Murió a contramano entorpeciendo al público.

Amó aquella vez como si fuese máquina,
besó a su mujer como si fuese lógico,
alzó en el balcón cuatro paredes fláccidas,
sentóse a descansar como si fuese un pájaro,
y flotó en el aire cual si fuese un príncipe,
y terminó en el suelo como un bulto alcohólico.
Murió a contramano entorpeciendo el sábado.

Por ese pan de comer y el suelo para dormir,
registro para nacer, permiso para reír,
por dejarme respirar y por dejarme existir,
Dios le pague.

Por esa grapa de gracia que tenemos que beber,
por ese humo desgracia que tenemos que toser,
por los andamios de gente para subir y caer,
Dios le pague.

Por esa arpía que un día nos va a adular y a escupir,
y por las moscas y besos que nos vendrán a cubrir,
y por la calma postrera que al fin nos va a redimir,
Dios le pague.


Cuando estaba empezando este post, justo me llegó un “reclamo” por no haber incluido en la lista del blog de Las 100 mejores canciones del rock mexicano una rola de El Haragán. Como ya señalé por ahí, era una reacción que ya esperaba, de los amantes del pop, del metal, y sobre todo del rock urbano, como en este caso, ante la escasez o de plano ausencia de las rolas de su gusto en la lista. De hecho, ya se habían tardado, lo esperaba casi de inmediato, y no ha sido así, sospecho que por no encontrar mucho argumento. Y lo sospecho porque en este caso se dio exactamente eso, la carencia de argumentos, o mejor dicho, la obviedad de lo que pretendía serlo, pero que siempre cayó en aspectos externos a las rolas en sí: su autenticidad emocional, su sentida “crítica” social, representar la voz de los marginados, su importancia testimonial, etc., todas consecuencias de las canciones, pero no partes de su calidad letrística ni musical, los verdaderos aspectos que se valoran en dicho blog. Mi respuesta era evidente: El Haragán, como casi todos los rockeros urbanos puros (ni de lejos es problema exclusivo de él) cae una y otra vez en los mismos vicios y reiteraciones que tanto he señalado: simplismo, moralina, absoluta pobreza estilística, nulo trabajo de la forma, denuncia que se sabe de antemano que obtendrá el aplauso fácil y ya predigerido, ejecuciones y arreglos musicales primitivos, básicos, etc. Y sobre todo, canciones tan concentradas en el fondo y la emoción barata, que anulan todo trabajo formal, lo que propicia rolas de un desequilibrio total, que anula todo asomo de mérito artístico. ¿Cuál es el verdadero problema de todo esto? Que esos “mensajes” vayan y pasen (aun con esa carencia del menor refinamiento estilístico) en la tribuna, el púlpito, la tarima, el artículo de fondo (si algún medio relaja tanto la exigencia), etc.; pero da la penosa casualidad que esos músicos han elegido la creación artística, que es un fin, para utilizarla como si fuera medio, de expresión, de queja, de crítica facilista, que no profundiza en las complejidades de la realidad que pretende criticar, que siempre se queda corta. Y la ausencia del trabajo de la forma, absolutamente fundamental en el arte, convierte las rolas en libelos y panfletos paupérrimos, toscos, digeribles, y por todo esto, lo peor (porque de hecho creen que consiguen justo lo contrario): inofensivos. Y penosamente esa gran mayoría de los rockeros urbanos (hay excepciones, por supuesto, y están en la lista), y más aún su público, no logran entender esto (ni siquiera se esfuerzan en ello), y en cambio responden acusando de “elitismo”, “snobismo”, “discriminación”, “pose intelectualoide”, etc. Cero argumento, cero autocrítica, cero interés por crecer. Tengo claro que una buena parte de estos rockeros no tienen las herramientas culturales o educativas para hacerlo, y que eso es consecuencia de abusos, explotaciones o simple desinterés de los grupos de poder del país (sobre todo la clase política y empresarial). Pero también que eso no es culpa ni mía, ni de los escuchas, y la labor crítica es señalar los méritos y deméritos de las canciones, y no dedicarse a justificar sus limitaciones por su contexto sociocultural y económico (se puede señalar, pero la valoración de las obras no debe cambiar por ello).
Pero quizá el lastre mayor del rock urbano es la visión de que la marginalidad es una especie de mérito en sí mismo, al que de tanto sobar terminan por enaltecer, y que, por serlo, todo lo que salga de ahí es valioso. Con esto, el único sentido que encuentran es mostrar esa marginación, y dan por sentado que eso ya es el valor de una rola. Incluso son fanáticos de la peregrina idea de que el trabajo formal “suaviza”, “maquilla” y hasta anula la crítica social. Así, la falacia está completa.
Ya mostré cómo otros géneros musicales dan verdaderas lecciones al rock. Pero por una absurda visceralidad, los rockeros más básicos siempre han sentido que los otros ritmos son una especia de enemigos, de anti-rock, sea la música clásica, el jazz, y sobre todo la trova o el llamado Canto nuevo. Con esto, prosiguen la ridícula postura histórica de que los géneros se oponen, en lugar de entender que la variedad nos enriquece, y que si las obras son realmente buenas, no importa a qué género pertenecen (ojo, que ya he señalado también que hay trovadores, jazzistas, músicos clásicos, etc., que poseen el mismo prejuicio hacia el rock, lo que no es de extrañar, porque estúpidos hay en todos lados). En el caso de la trova, con Reza el cartel de Noel Nicola ya mostré cómo un letrista de ese género puede ser tan vanguardista como el máximo rockero progresivo o psicodélico, o como la ejecución en la guitarra acústica de Pedro Luis Ferrer en Romance de la niña mala podría darle varias lecciones a los guitarristas eléctricos metaleros más apantallantes. Pues bien, cuando se trata de crear obras artísticas sobre la marginalidad, la canción Construcción del brasileño Chico Buarque es otra muestra de que cuando el arte se concentra en la calidad, en la explotación de los recursos estilísticos y conceptuales que tiene a su alcance, eso no impide que la reflexión y la crítica social igual enriquezcan su contenido, su fondo y su emoción. Es una falacia de falsa dicotomía decir que la cabeza se opone al corazón, o la razón al sentimiento. Lo opuesto a la razón no es el sentimiento, sino la estupidez. Y Chico Buarque en Construcción lo deja bien claro, al crear una canción sensible, y aun así formalmente atrevida (es decir, cuidadosamente pensada, trabajada), y profundamente inteligente. ¿Qué mejor retrato de la marginalidad del obrero de la construcción que ese relato angustiante y denso de su somnífero día laboral, que culminará con el fatal accidente de trabajo? Porque, tal como en Estoy cansado de Mamá-Z (obviamente en ese caso no con el tema laboral) la auténtica pérdida del valor de la vida limitadísima del trabajador se demuestra en la factibilidad de alterar la relación de los significados con sus significantes, como en un rompecabezas fallido, pero que igual encaja sus piezas intercambiables, de pura miseria, de tanta intrascendencia que viven los obreros. Chico Buarque toma los enunciados, los parte, los vuelve a barajar, y vuelve a construir un relato que estrictamente hablando no es el mismo, pero que en el fondo sí es el mismo, porque dará igual, el resultado no cambiará, porque refleja la condición inalterable de los oprimidos ante la maquinaria de explotación histórica que define el sistema imperante. En ese sentido, si la repetición angustiante de la jornada del trabajador en Cipriano Hernández Martínez de León Chávez Teixeiro golpeaba desde su realismo, Chico Buarque lo hace ahora desde un ángulo vanguardista, de juego que muestra en carne viva su crueldad, y al mismo tiempo sugiere que ese mismo accidente podría vivirlo otro obrero, con detalles mínimamente distintos, pero con el mismo resultado, consecuencia de las mismas condiciones de inseguridad, abusivas, inhumanas, de los sectores que sólo conocen la sobrevivencia, y nunca la verdadera vida.
Pero aquí está el detalle más significativo, y que los mismos seguidores de los rockeros urbanos podrán responder: ¿acaso no se cumple la crítica social porque Buarque se preocupó de aportar una búsqueda formal?, ¿acaso la canción carece de sensibilidad ante la marginalidad del obrero porque exploró las posibilidades artísticas del lenguaje?, ¿acaso el autor no nos impacta también por ese mérito de inteligencia y talento poético, y por lo tanto su obra es más completa, más rica, más equilibrada entre forma, fondo y emoción? En contraste, ¿cómo tratarían el tema los rockeros urbanos de los que hablo? Se limitarían a algo como “pobrecitos los obreros/que los patrones explotan/y mueren en accidentes/porque su seguridad no importa”, o alguna obviedad semejante. ¿Una rola así sería veraz, refleja el problema del abuso? Sin duda, pues aunque se trate de una verdad simplificada al máximo, una verdad simple sigue siendo verdad. ¿Sería sentida? Supongo que sí. ¿Honesta? Seguramente. ¿Conmueve? No me extrañaría ¿Sería arte? Ahí está el problema: no. Sencillamente no, porque no se diferencia en nada del discurso político (más allá de una estructura medianamente regular que impone la música), la consigna en un mitin, la opinión, el alegato militante, el slogan. Todo ello muy respetable (bueno, a veces), y en más de un caso, valioso, pero que no es arte, porque no implica trabajo estilístico (la estrofita me tomó diez segundos, y no se diferencia de las letras reales de ese tipo de canciones), ni aporte poético, ni amplitud del fondo, ni dominio técnico, ni auténtica crítica de su tiempo, ni el menor asomo de originalidad (la mayoría de estos rockeros componen una y otra vez la misma rola, son iguales, y si no, vean a Lora, El Haragán, Juan Hernández, Mara, Banda Bostik, Lira’n roll, y un larguísimo etcétera), todos aspectos absolutamente fundamentales en la obra de arte. En Construcción, Chico Buarque deja bien claro que la creación artística puede conllevar la crítica social, la sensibilidad ante el abuso de los marginados, etc., pero que si se escoge la creación artística, el sentido no está en nada de eso, sino en crear arte de calidad, y punto, y queda claro cómo se concentró en ello, cómo el trabajo cuidadoso e ingenioso del lenguaje, la precisa elipsis (el sentido que se oculta tras el juego literario), e incluso el atinado recurso irónico de cerrar la canción con una especie de reprise de otra canción suya (Dios le pague), no necesitan obviar el fondo, no necesitan la moraleja facilista, ni los adjetivos predecibles, ni los lugares comunes del “compromiso social”, que en el caso del arte se convierten en verdaderos lastres, que anulan el sentido del arte como fin, y lo rebajan a la función anacrónica de medio, afortunadamente superada. Si como siempre ha ocurrido, los rockeros de este tipo (y su público) siguen sin entender esto, y no aprecian, además, lo que la trova y los demás ritmos pueden enseñarle al rock, simplemente que no pretendan aparecer en una lista que intente seleccionar por la calidad, y no por lo que no es intrínseco de las rolas, y que es lo único que siempre terminan enumerando en sus pataletas.
Bueno, a pesar de que Chico Buarque tiene una muy buena versión en español de esta canción, para este análisis escogí la versión del trovador uruguayo Daniel Viglietti, porque, a pesar de que el arreglo se apega mucho al original del autor, las pequeñas diferencias lo mejoran (lo que debería ser único motivo para versionar una canción, y que en este caso incluye la sustitución de la frase “pan con queso” por la de “pobre arroz”, única variación de la letra, y que también me parece acertada). El arreglo parte respetando el rasgueo típico de la guitarra acústica de samba y bossa nova, y tanto la fuerza de los metales, como los coros, son notablemente superiores, gracias al aporte del célebre Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (por el que pasaron algunas de las más importantes figuras de la nueva trova y de la música en general de Cuba, como Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Amaury Pérez, Eduardo Ramos, Leo Brouwer, Sara González, Emiliano Salvador, etc.). En general no me entusiasma mucho la obra de Viglietti como compositor, pero el disco Trópicos, en que interpreta obras de autores cubanos (Silvio, Pablo, Noel) y brasileños (Edu Lobo y Chico Buarque), es estupendo, muy recomendable. En el caso de Construcción, la distintiva voz grave de Viglietti le da a la canción un aire sombrío y firme, muy atinado (en otras canciones cuesta un poco), y también hay una mejoría en la fuerza del ritmo respecto a la versión original.
Así, en Construcción de Chico Buarque podemos ver que el tema de la marginalidad, como todos, es un disparador para el verdadero arte, y que la crítica social, sensible y honda, serán consecuencias en su fondo y emoción, pero no su sentido, y sin perjudicar el equilibrio con la forma. Lo repito: una verdadera lección para varios rockeros confundidos y atrasados.

41 comentarios:

  1. Ahora sí Pingüino, si no me agacho... ja ja ja. Es cierto que muchos rockeros urbanos al no ver a sus grupos favoritos en tus blogs simplemente siguieron de largo por su pánico a lectura, otros andamos aquí de masoquistas sangrando con tus certeros comentarios. Déjame decirte que la cosa empeora cuando escriben "canciones de amor", donde me gusta ponerles de ejemplo el bolero "Bodas negras" atribuido al sacerdote venezolano Carlos Borges del siglo XIX, donde la necrofilia se suaviza con la música e interpretación de Julio Jaramillo (versión más común en México) sin resultados favorables.

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  2. Ja, ja, buen puntacho, amigo M.A.R.X. Obviamente la idea no es ensañarse con nadie (quizá un poco con quien me reclamó tan airadamente), sino ser claro y detallado, para tratar de invitar al crecimiento como escucha y músico. Yo también fue fanático del rock urbano, y viví ese mismo proceso, por eso sé que es necesario. Intento ayudar a ello, aunque sea con esta "terapia de shock", ja, ja.
    Muy buen ejemplo el de "Bodas negras", no sabía que era de un cura. Yo justo conozco la versión de Julio Jaramillo, aunque no la tengo tan fresca en la memoria (sí recuerdo el tema, por supuesto).
    Saludos.

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  3. Hijoles!!, mi buen Pingüino que manera de atizarle a Rock Urbano, antes le diste con todo a al Metal, la rola frengoncísima un Bosa Nova, la letra genial, el estribillo dice así “Dios se lo pague”.
    De esas letras fáciles y llegadoras del rock urbano aquí:
    Omar Castro (de Tatuaje Vivo) La otra cara de tu moneda
    Cuantas canciones idiotas
    cuantas letras sin sentido y tan tontas
    cuantos papeles roídos
    llenos de frases cursis
    cuantas notas tan vanas le arranque a mi guitarra
    cuantos minutos perdidos
    escribiendo para ti,
    repitiendo mi estribillo
    horas y horas de sueño en vela
    dándole mil vueltas a mi cabeza
    teniéndote como eje de mi inspiración
    en tu mundo yo vivía
    pero no, no lo vuelvo a hacer mas
    no vuelvo a dedicarte mi tiempo mi vida, mi mundo y mi paz
    y es que no, tu no vales la pena
    conocí tu egoísmo tu despotismo
    la otra cara de tu moneda
    perdí una parte de mi propia canción
    deje mi instinto por seguir tu huella
    mi melodía cambio de tonada
    y mis ganas de vivir se habían vuelto hacia ti
    como iba yo a adivinar
    que las canciones idiotas que te hice
    acabarían por caer en, en el fuego
    junto con tu recuerdo
    pero no, no te vuelvo a querer
    deje mi rocanrol por seguir tu balada
    no lo vuelvo a hacer
    https://www.youtube.com/watch?v=-kVzzXqhIqs
    Saludos Pingüino y que bueno que ya volviste!!

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  4. Igualmente saludos, amigo Margarito, y ni modo, así es la crítica que pretende ser honesta. Y sí, por fin he podido volver a estos espacios. Ya estoy empezando a trabajar el nuevo programa del podcast, y por cierto, ahí vendrá una aclaración necesaria sobre el tema de este post y tu participación en el programa. Pero bueno, ya la escucharás.
    Un abrazo, y seguimos en la ruta.

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  5. Fascinante canción, que escuchè por primera vez en Radio UNAM hace algunos años (en la versión de Buarque). Esta canción la asocio con el cuadro "La Ciudad de México", de Juan O`Gorman. Y claro, interesante análisis, estimado Pingüino.

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  6. Estupenda referencia, amigo Daniel, ya no me acordaba de esa gran pintura, realmente te agradezco mucho que me la hayas hecho revivir.
    Y por supuesto gracias por tus palabras sobre mi análisis, que ojalá puedas comentar también.
    Un abrazo.

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  7. Sobre lo que dices en tu análisis, creo que otro ejemplo también de Buarque es ·"Mujeres de Atenas", otra canción hermosa que, con su pequeña dosis de mordacidad, logra una crítica inclemente al machismo, sin caer en ningún momeneto en el panfletarismo. Bueno, no sé si por ahi va...
    http://www.chicobuarque.com.br/letras/versoes/mujeres_esp.htm

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  8. De acuerdo contigo, amigo Daniel, aunque más bien yo tenía ganas de saber tu opinión sobre lo que digo del rock urbano y lo fundamental de trabajar la forma en el arte...
    Muchos saludos.

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  9. Otra pregunta, Pingûino: a "Fortunate son", por ejemplo, siendo tan transparente en su reclamo, ¿le restarías méritos?

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  10. Amigo Daniel, el reclamo que señalas pertenece al contenido de la rola, y por lo tanto, al fondo. Ahí la transparencia no implica mayor problema (cualquier canción de amor es finalmente transparente en la intención de su fondo, ¿o no?). Donde se resiente completamente el caer en la obviedad y el lugar común es en el tratamiento de ese fondo; es decir, en la forma. Si analizas la letra de "Fortunate son", podrás notar que Fogerty crea varias figuras mertitorias, que si bien no son el colmo de la abstracción, tampoco podrían llamarse "transparentes". No hay un tono realmente sentencioso (la elección de la primera persona del estribillo lo impide, por ejemplo), así que no me parece que pueda compararse ni de lejos con la absoluta falta de trabajo formal de la mayoría de los rockeros urbanos mexicanos. Te pongo otro ejemplo: a pesar de ser bastante más antigua (lo que podría justificar un escaso desarrollo formal), una rola con el mismo estilo de "Fortunate son" (pero sobre otro tema) sería "Summertime blues" de Eddie Cochran, y aún ella muestra ya un atisbo de la tan mencionada elipsis, y se abstiene de obviar su crítica, algo que los rockeros urbanos mexicanos no hacen, pese a tener años de ventaja, en los que deberían haber aprendido de Fogerty y Cochran, ¿no crees?

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  11. Gracias por la respuesta, Pingüino.
    También te quería comentar que entre varias cosas que me llamaron la atención de tu análisis, está "la visión de que la marginalidad es una especie de mérito en sí mismo".
    Yo noto algo parecido en la música que actualmente es mi tormento: la banda-norteño-corrido que se oye a todas horas y en todas partes (y más cuando tienes bares, automovilistas y vecinos escandalosos alrededor, que te imponen a todo volumen esas canciones repetidas una y otra vez). Tal cual, música basura que al parecer mientras más fea, mejor. No es marginal (es la música que Televisa y sus medios repiten más allá de la náusea) pero sí es terriblemente mala (sus letras, su música, sus cantantes), y pareciera que mientras más mala, vulgar, repetitiva e infantiloide, más "auténtica", más del pueblo, y por lo tanto "mejor". Usando tu frase, es "la visión de que la chafería es una especie de mérito en sí mismo". Y me parece que ese vicio ocurre no solo en la música, sino en muchos rasgos de personalidad y conducta de ciertos (no todos, claro) mexicanos: ser vulgar, básico, basto, ignorante, macho, casi brutal, es lo auténtico y lo más “chingón”.
    En fin, sé que estoy aireando mis frustraciones y me veo como un amargado intolerante, y sé que muchos gustos populares de antaño que en su momento molestaban a los “exquistos”, se han revalorado; pero de verdad que no soporto esa música y esas actitudes autocomplacientes de tantos de mis conciudadanos, más cuando me afectan (los fines de semana tengo que buscar entre mi familia y conocidos lugares donde dormir porque en mi casa a veces es imposible, de tanto escándalo en las calles); una anécdota muy fresca para ilustrar y acabar: este sábado un borracho golpeó feamente mi carro que estaba estacionado afuera de mi casa; ya sabes, hay que llamar a los seguros, discutir y demás; bueno, imagínate la escena cuando, como remate irónico, en ese momento pasa otro carro con una canción del Komander o uno de esos a todo volumen, claro, celebrando que son “borrachos y escandalosos”. Así son los tiempos actuales en este país.

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  12. Coincido contigo en todo, amigo Daniel, pero señalado esto, no puedo dejar de decir que hay que tener cuidado de no quedarse en el enojo con los que son sólo el síntoma, y tener bien claro que los verdaderos responsables de esa deformación que sólo refleja un lamentable estado de la educación del país son los grupos de poder político y económico (incluyendo los medios, por supuesto), que, como ya comentamos, mantienen el fomento de la incultura como estrategia política, que les permite sostener sus privilegios fácilmente, ante un público idiotizado y lumpenizado. Sé que en el momento de la rabia uno no alcanza más que a enojarse con el último eslabón, pero el análisis más detallado tiene que llevarnos a enfocar correctamente, ¿no crees?
    Un abrazo.

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  13. Así es, estimado Pingûino, ¿qué se puede esperar de esos grupos y sus medios? En esa estrategia que mencionas, una de sus fórmulas es repetir y, yo diría, celebrar lo peor de la cultura popular, te doy un ejemplo: el otro día en el 9 pasaron una sexicomedia con Chóforo, César Bono y otros, y me puse a verla con cierto ánimo hipster: "a ver, por hoy dejaré de ponerme exquisito y veré esto para entretenerme". No, no, de veras que ni con la mayor condescendencia se puede soportar eso, en verdad es basura vil: sale una escena de Chóforo manoseando a una mujer, luego Bono y el Comanche albureando nomás porque sí, luego otra vez Chóforo y otra actriz en un burdo faje...jaja, suena cómico, pero si lo vieras, no te reirías tanto; hay que verlo para entender hasta donde se rebajó el cine en esos años; bueno, el punto es que uno se pregunta cuál es el criterio, el ánimo de los programadores de contenidos de Televisa para sacar cosas así...me hace pensar en qué habrá en la mente de individuos como por ejemplo el tal José Bastón, elegante y triunfador magnate que ostenta el cargo de "Presidente de Televisión y Contenidos de Grupo Televisa"...
    En fin, gracias por permitirme el desahogo, jaja.
    Oye, tengo entendido que das clases a nivel bachillerato, ¿qué materia das, si no es indiscreción?

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  14. Ciertamente hay cosas que ni como entretenimiento califican, amigo Daniel, sin duda alguna...
    Bueno, efectivamente soy profesor de bachillerato, de lectura y de redacción, pero además doy un par de talleres de creación literaria, en poesía y cuento. También enseñé música unos años...
    Muchos saludos.

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  15. Amiwo Pinwino, sobre esta cuestión de los grupos “Urbanos” pienso que se hacen la vida fácil, y si les resulta la formula pues se siguen, pero que pasa si dentro de ese movimiento hay un músico excepcional, que realizara un gran disco y que nadie lo pele y decide regresar a sus orígenes tendrá que ser puesto dentro del mismo cesto? o tendría que ser harina de otro costal.
    No se si habrás escuchado el disco de Paco Yescas “Ángeles” Metal Neo-Clásico, un discazo cada vez que lo escucho me gusta mas, luego voy con mis audífonos por la calle y mi mano no deja de requintear, Paco ha estado varios años con el Haragán, Luzbel, Vantroi y Coraza, y al parecer regresara con el Haragán. Te dejo el link para que lo descargues y me gustaría saber tu opinión de este trabajo, de este gran músico. Te agradezco de antemano tu paciencia y esperare con ansias tu critica, saludos
    http://www.mediafire.com/download/47jm6753bzly0dy/pacoyes_ange.rar

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  16. Como siempre gracias por compartir el material, amigo Margarito, en cuanto pueda escucharlo te comento.
    Respecto a lo que señalas, no se trata de poner a los músicos en "cestos" inamovibles. Un disco bueno (o una rola suelta buena) no puede ser condenado porque otros del mismo músico no lo son. Justamente pensar así sería juzgar las obras por lo externo a ellas, y no por lo intrínseco de su calidad en letra y música. Aquí las críticas nunca han sido hacia los músicos como personas (al no conocerlos en ese plano, es imposible), sino sólo como músicos, su obra. Ya señalé, por ejemplo, que Briseño tiene material malo (como el que hizo para el programa de TV "Nexos"), y material excelente. Se analiza cada uno en su propio mérito. Sí habría que analizar si ese regreso que señalas a un material malo es por mera obra fallida (todos pueden fallar), o por una estrategia comercial, que sí atentaría contra el verdadero arte. Pero en todo caso, para el análisis crítico de las obras basta su calidad intrínseca, insisto, no lo externo, y así se analiza en estos espacios....
    Un abrazo, y quedamos en eso.

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  17. Hola Pingüino, hace poco pusieron "Sky Pilot" en Radio Educación, hacía tiempo que no la escuchaba. Es una gran rola, ¿no? ¿Qué opinas de ella?

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    1. Coincido plenamente, amigo Daniel, y es de mis favoritas de Eric Burdon (con Animals o en solitario), sólo por debajo de la inigualable "The house of rising sun" (otras que me laten mucho son "It's my life", "Monterey", "San Francisco nights" y hasta la juguetona "Spill the wine"). Lo que más me gusta de esta rola, además de sus méritos musicales, es la crítica (que no todos notan, para mi sorpresa) de la hipocresía y el doble discurso de las religiones; en este caso, en tiempo de guerra, cuando puede bendecirse a los soldados, yendo contra sus supuestos principios de "no matarás" (ni hablar del contrasentido de las "guerras santas"). La ironía se devela al final de la rola, pero es lo suficientemente sutil como para que se les vaya en blanco a muchos escuchas, y eso es muy atinado, habla de un magnífico manejo formal.
      Obviamente en lo musical me gusta mucho que muestra las primeras búsquedas de la época hippie de una rola más larga y con recursos de estudio, así como la riquísima voz de Burdon, llena de estilo y vaivenes negroides estupendos, claramente heredera del blues. Una fregonería.
      Muchos saludos.

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  18. Otra pregunta. Este fin vi un documental llamado "El espejo del arte", sobre el supuesto fraude que es el "arte contemporáneo-conceptual" o como se le quiera llamar. Salió una crítica llamada Avelina Lèsper, me llamó la atención lo que dice, busqué algo de ella y encontré esto, http://www.revistaenie.clarin.com/arte/arte_contemporaneo-fraude-Avelina_Lesper_0_1079892483.html

    Creo que tiene ciertas similitudes con lo que escribes en tu análisis, ¿qué opinas? En fin, este tema me parece inagotable y muy interesante, ¿no crees? Saludos.

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  19. En realidad lo que señala este texto que muestras se centra en un tema diferente, amigo Daniel, y de hecho, me preocupa un poco que sientas que se parece a mi opinión, porque hay varias discrepancias. Lo que yo señalo en el post de esta rola se refiere a lo que se queda corto en su intento de crear obras (canciones, en este caso) que posean mérito artístico, por falta de dominio de las herramientas musicales, literarias y culturales. En cambio, lo que trata el texto de la autora se centra en lo que ha caído en el exceso, en aras de un efectismo que busca sólo deslumbrar, sin verdadero fondo detrás, pero hecho por artistas plásticos que sí tienen esas herramientas, sólo que han errado el camino. Me parece que la diferencia es amplia entre ambos temas, y en el que señala la autora yo no he entrado realmente (y es de los más complejos de analizar, por cierto) en un post hasta ahora.
    Pero bueno, lo que opino de este nuevo tema es lo siguiente:
    Primero, es algo que he venido pensando desde hace tiempo, cada que voy a exposiciones, porque es un problema mucho más propio de las artes plásticas (cada rama del arte tiene sus propios problemas): el conflicto se centra en que, en aras de combatir el mensaje (he aquí una de mis inmensas discrepancias con la autora señalada, porque ella sostiene que los artistas le dan excesiva importancia al mensaje, sobre todo social, y yo opino de hecho lo contrario, que es una tergiversación del rechazo al mensaje lo que ha creado el problema), los artistas plásticos han terminado por eliminar el contenido. Como he señalado reiteradamente, comparto que la idea de mensaje debe eliminarse totalmente del arte, y de hecho creo que así ha sido desde el arte moderno, pero sostengo que el contenido sigue siendo fundamental, y que por supuesto no significa lo mismo que el mensaje. “Mensaje” es una postura que se propone expresamente, sea ideológica, política, social, etc., como real sentido de la creación artística, y yo sigo sosteniendo que todo eso es consecuencia de la obra, pero nunca su sentido, que debe seguir siendo la calidad de la obra misma, centrada en el equilibrio de forma, fondo y emoción, y basada en el manejo de la elipsis (que es lo que no se ve, como señala la “teoría del iceberg” de Hemingway), los distractores y los indicios. “Contenido”, en cambio, es la parte central del fondo, y significa que la obra de arte igual “diga” algo, “trate” de algo, signifique algo que pueda interpretarse (sin que sea obvio, por supuesto). Cuando se elimina el contenido, prácticamente se anula el fondo, que tiene que “inventar” el que aprecie la obra, y eso desequilibra las creaciones, y más aún cuando parte del efectismo es limitar la forma, y proponer que todo sea sólo “sensación”. Tengo claro que la plástica limita mucho más que otras ramas del arte los indicios, que puedan propiciar una interpretación, sobre todo a partir del abstraccionismo, por tratarse de artes precisamente mucho más abstractas (añadiría la música instrumental, que no tiene el apoyo de la letra, en general mucho más concreta), y que por lo mismo es mucho más posible que quien interpreta la plástica pueda quedarse corto en su nivel de herramientas interpretativas. Pero también me parece que los artistas plásticos han caído en el exceso, lo cual no es raro, porque ocurre casi con toda escuela artística (basta revisar el barroco, el modernismo, las vanguardias, etc.), y que por supuesto se cuelan por ahí varios fantoches y farsantes. Finalmente, lo que siento cuando últimamente veo exposiciones basadas en instalaciones, “performances” y demás, es que las artes plásticas se han estancado, se ha uniformado en la obsesión por la espectacularidad, el mero ingenio, el escándalo y/o la originalidad como fin, y que se requiere una propuesta diferente, que retome la importancia del contenido, sin que eso signifique que reaparezca la afortunadamente ya superada idea de mensaje.
    Bueno, eso resumiendo mucho algo que requiere más detenimiento y amplitud, y que es, insisto, de lo más complejo en el arte…
    Un abrazo.

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  20. Gracias por las respuestas, Pinguino. La asociación (un poco a la ligera, quizá) la hice por lo que dice Lésper: "Ahora el arte solo es mensaje. No hay arte, solo hay panfletos."
    Recuerdo una vez que fui al museo Carrillo Gil y vi una obra muy llamativa, según yo muy bella, que consistía en cientos o miles de hilos finísimos de diferentes longitudes colgados del techo, y que en el extremo cada uno tenían colgadas esferas de cristal; bueno, era una cosa fascinante, no podías dejar de verla. Creo que en esa obra no había mensaje, aunque tampoco contenido, entonces por lo que dices me queda la duda de si esa cosa más que obra de arte, era artesanía; muy espectacular, bella y seguramante muy complicada de hacer, pero nada más ("eso no es arte, es un adornote"). O bien, recordando otras cosas que he leído, precisamente porque no persigue nada más que poner en concreto una inquietud estética, precisamente por eso es arte. Quien sabe, siempre habrá opiniones diferentes (es una las cosas que me parecen tan interesantes y divertidas sobre el arte, lo complicado que es definirlo, de hecho así empieza el documental que te comento, con una pregunta a los entrevistados: "¿qué es el arte?" y todos pasan un momento difícil, jaja ).
    Luego pienso en otro ejemplo: el muralismo mexicano, ese sí lleno de mensajes (el indigenismo, el comunismo, la oposición al fascismo), pero pocos dudarían en llamar arte a los grandes murales; aunque supongo, retomando lo que dices, que parte del mérito de los muralistas es cómo conjugaron muchos mensajes y significados de manera tan compleja, según yo.También pienso en los retratos de ricos y poderosos, por ejemplo "La noche de ronda" de Rembrandt, cuyo fin básico y muy instrumental era retratar a gente rica, pero sabemos (bueno, en mi caso "intuyo") que es una obra que va mucho más allá de eso, por el dominio de la técnica, por su innovación, porque del pretexto del retrato Rembrandt aprovechó para tocar otros temas ¿no? Bueno, no sé, dime si ando errado porque yo más que nadie me considero en un terreno resbaladizo cuando hablo de estos temas. Muchos saludos.

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  21. Para nada errado, amigo Daniel. Lo único que agregaría es que no hay que olvidar que el arte fue evolucionando, adquiriendo su especificidad con el tiempo, las búsquedas, los excesos y los contextos históricos, así que la idea de mensaje sí formaba parte del arte en épocas anteriores. Poco a poco ha ido adquiriendo mayor importancia lo no expresado, y así el que disfruta las obras pasó de ser un ente pasivo al que había que darle todo, a ser incluso un co-autor de la obra desde la interpretación, por lo que no se puede entender el arte anterior con ojos actuales, sino contextualizarlo, y algo de eso explico en la PRESENTACIÓN del blog de "Las 100 mejores...", y explica parte de sus criterios de exclusión de la lista...
    En todo caso, coincido contigo en que la definición de arte, y sus límites, es de lo más complejo. En algunos talleres que suelo dar le dedico todo un módulo de varias sesiones a esa definición, porque luego viene la diferenciación de lo artístico con lo bello y con lo estético, que es todo un tema... Pero bueno, vayan estas ideas generales por ahora...
    Un abrazo.

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  22. Qué tal Pingüino, ayer me volví a acordar de esta entrada porque iba en el camión y el chofer tenía a todo volumen un disco del peor Tri, con canciones tal como las describes: "simplismo, moralina, absoluta pobreza estilística, nulo trabajo de la forma, denuncia que se sabe de antemano que obtendrá el aplauso fácil y ya predigerido, ejecuciones y arreglos musicales primitivos, básicos, etc. Y sobre todo, canciones tan concentradas en el fondo y la emoción barata, que anulan todo trabajo formal, lo que propicia rolas de un desequilibrio total, que anula todo asomo de mérito artístico."
    En particular una canción contra Salinas de Gortari, con frases como: "todo lo que se robó, no le va a alcanzar para limpiar su imagen de rata y vende-patriaaaas", tsss, una canción bien crítica y que dice la pura neta, carnal, jaja. Es cómica de tan mala, y hasta los versos que improvisaste ("Pobrecitos los obreros...") tienen más ingenio, creo XD.
    Ah, y luego siguió la de "Todo por el rocanrol", ahi de plano me carcajee con los alaridos que pega Alex Lora, como si le estuvieran jalando quién sabe qué, jaja.
    Bueno, Pingüino, muchos saludos, que estés bien.

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  23. Igualmente saludos, amigo Daniel. Comparto todo lo que dices, y mira que hay peores todavía de Lora...
    Un abrazo.

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  24. Hola Pingüino, otra pregunta, ahora sobre la letra de "Comprendes Méndez" de Control Machete, ¿la recuerdas? ¿Te parece de calidad, al menos propositiva en su momento? Cuando se empezó a oir yo estaba en plena adolescencia y recuerdo que causó furor, pero volviéndola a escuchar hace poco, me pareció una bobería, una apilación de conceptos estrafalarios y sin sentido. Y ya recordando esos ayeres, pienso en Molotov y su primer disco (ese sí nos volvió locos a los chavos), ¿pero no te parece que oyéndolas al paso del tiempo conforme uno madura (o se va haciendo más puritano, jaja) ciertas canciones de Molotov sí son abominables sobre todo en sus letras, al nivel de las canciones más misóginas y homofóbicas de banda-norteña? Pienso en una canción en especial, llamada "Perra arrabalera" no sé si la recuerdas. He oido comentarios de que eran buenas canciones, sobre todo por rompedoras, "políticamente incorrectas" y divertidas, ¿tú qué opinas? Un abrazo.

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  25. Como siempre un gusto que sigas comentando, amigo Daniel.
    Lo primero que quisiera decir es que si hay un concepto tramposo es ese de "políticamente incorrecto", como virtud. Me recuerda cuando ciertas mujeres pretenden decir que "tienen carácter" para justificar su histeria, o cuando un ególatra dice que lo suyo es "seguridad en sí mismo". Es decir, pretender que un defecto sea una virtud a través de un truco retórico, y peor aún: que una virtud sea defecto bajo el mismo recurso. Cuidar la forma (es a lo que atacan llamándolo "políticamente correcto") no es ser falso. Ser falso sería decir lo contrario de lo que se siente, y no decirlo con cuidado de no lastimar o agredir. Te confieso que me tiene un poco harto ese discurso de los soberbios y maleducados para hacer que esas características ahora sean dignas de aplauso. Al falso hay que llamarlo falso, estoy de acuerdo, pero precisamente es falso meter en ese mismo saco a los que dicen lo que piensan cuidando las formas, que es a los que atacan con la frasecita... Pretender que para decir cosas firmes, claras y contundentes hay que ser brutal, y que si no, se es sacatón, me parece una clásica falacia de falsa dicotomía.
    Bueno, en cuanto a Molotov, a mí nunca me "volvió loco" como dices, afortunadamente. Más que "abominables" a mí me parecen risibles, pero por limitadísimos y encubridores de esas limitaciones con la alharaca y el recurso fácil de la palabrota. Siempre los sentí y sigo sintiendo como el adolescente barroso que cree que "ya es hombre" porque fuma, y no un insegurote imberbe que cubre esa limitación (fíjate como coinciden las definiciones) cayendo en uno de los mayores símbolos de la estupidez humana, que es meterse sustancias tóxicas por gusto (acto de libertad que, como tal, defiendo mientras no joda a otros y se trague su humo lejitos de uno, pero que no pierde su estupidez). Hay que ser muy limitado para necesitar el escándalo, ¿no crees? Al final, eso mismo los convierte en lo que menos desearían: profundamente inofensivos, justo por lo que señalas: se vuelven gustos de adolescente (impactarán al fumador de mi ejemplo, sin duda, pero no más), que no perdurará en el tiempo. Una moda intrascendente. Así que no hay ningún puritanismo en rechazarlo, entendido como una reacción desde la moral (a mí me rige la ética, que es otra cosa, dicho sea de paso), porque no impediría su existencia (no vale ese trabajo), sino una simple economía de intereses: dedico mi tiempo a obras de crítica verdaderamente inteligente y artísticamente ricas, y qué bueno que esta ciberconversación la hacemos en el post de "Construcción", porque insisto que Buarque da una lección de estas riquezas verdaderas ...
    Un abrazo.

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  26. Coincido contigo Pingüíno, qué lata de gente esa que se escuda en el "politicoincorrectismo" para airear sus ideas fascistoides, su vulgaridad y su grosería. El admirador de los nazis, el misógino o el que expresa su asco por los "pinches maricones" (por ejemplo) será muy políticamente incorrecto (como si eso en sí mismo fuera meritorio), pero eso no le quita un pelo de imbécil.
    Bueno, y volviendo a la preguinta, ves que te preguntaba sobre la canción esa de Control Machete ("Comprendes Méndez"). ¿Te parece rescatable en algún sentido?

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  27. Realmente en ninguno, amigo Daniel, y de ahí a que mi opinión de Molotov fuera general, porque puedo decir lo mismo de cualquiera de sus rolas. En este caso, una preponderancia de ese tamaño por el mero ritmo ya habla de una rola totalmente desequilibrada en sus componentes. Si a eso le sumas varias rimas fáciles, que incluyen también varias forzadas, y una búsqueda notoriamente efectista, yo diría que es lo ya mencionado: una rola que impacta a adolescentes, sean cronológicos, o los que lo son en cuanto a su conocimiento musical. Ayer me tocó escuchar de nuevo sin querer "Mediterráneo" de Serrat, y me volvió a impactar su enorme capacidad versificadora (ya ni te hablo del contenido, el estilo y sus demás grandezas), y pensé que los raperos toscos tipo Molotov claramente no tienen idea de la misma, cuando uno puede comparar con los auténticos poetas como Serrat. La comparación es contundente...
    Un abrazo.

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  28. En un hermoso libro de Theodore Sturgeon, 'Las estrellas son la Estigia', dice el autor en su prólogo que él tenía la intención de escribir cuentos políticos donde expresara su pensar y sentir por ciertos candidatos, pero su editor le dijo que se olvidara de eso, y que se concentrara en hacer buena literatura, pues si sus opiniones tenían verdadera convicción, sus lectores sabrían que él odiaba al susodicho candidato, incluso si no lo decía.

    Como escritor, también me debato entre la política y la estética. A veces estoy convencido de que el arte debe tener una función social, de crítica, denuncia o reparación, y a veces me convenzo de lo contrario, de lo que dijo WIlde, que el arte no debe servir absolutamente para nada (él se refería, creo, a que no tuviera una utilidad práctica). A veces escribo con una idea política antes que estética (como retratar la experiencia del transporte público), a veces con una idea estética (como escribir un cuento usando palabras de algún campo semántico o jugando con las personas o con los diálogos). En ambos tipos de relatos he tenido buenos resultados y, sobre todo, malos (que simplemente se quedan guardados por si un día decido intentar repararlos).

    Se dice que 'Fahrenheit 451' de Brabdury es una obra contra la censura, pero el propio autor explica que su intención era contar una historia sobre gente enajenada por la televisión, y que cada vez se interesaba menos por los libros.

    Desde que conocí esta canción (la versión de Buarque en español), me impactó por sus sensibilidad y por su belleza.

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  29. Mil gracias por tu enriquecedor porte, estimado Jorge (lo mismo los que has dejado en otros posts). Y respecto a tu experiencia, en todo caso el proceso creativo personal es irrelevante para el juicio de la obra, mientras en la misma se imponga la calidad, así que toda ruta es válida mientras llegue a ese destino, ¿no crees?
    Muchos saludos.

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  30. Qué onda mi estimado Pingüino, hacía tiempo que no te escribía. Aquí nomás, para saludarte y preguntarte qué andas leyendo y qué música escuchando. ¡Abrazo!

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  31. Un gusto seguir comunicándonos, amigo Daniel, pese a mi falta de tiempo para renovar estos espacios...
    Bueno, aquí las respuestas:
    1. Leyendo, acabo de terminar "Tres cuentos", de Flaubert, y estoy empezando la relectura de todos los cuentos de Borges (es como la teecera o cuarta, y no me canso, porque es magistral). Comienzo con "El Aleph", y así seguiré con todos los libros.
    2. Escuchando, hace dos días que puse en el auto, mientras esperaba a mi mujer (que bajó a un trámite) un compilado de rock hippie que yo mismo hice, con rolas de Eric Burdon, Los Hollies, Cream, Simon & Garfunkel, Manfred Mann, etc. Eclecticismo puro. Antes escuché por enésima vez "La venganza del hijo del guacarrock" de Botellita de jerez, que me causa mucho regocijo, para ser sincero (es mucho más ingenioso de lo que uno cree). Y no tengo planeado cuál es el siguiente que escucharé, porque en la música soy más del impulso del momento. A veces oigo rolas sueltas, cuando descanso y las busco en YouTube, que pesco directamente en la tele. La más reciente es "Soy un corazón tendido al sol" de Víctor Manuel, que me parece estupenda.
    Un abrazo, y gracias por seguir en contacto.

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  32. Acabo de descubrir este blog, y me parecen interesantísimos los puntos de vista vertidos aquí. Se nota que los hace una persona preparada y conocedora que se aleja de los apasionamientos. Me ha llevado varias horas leer los comentarios acerca de las 100 mejores canciones del rock mexicano: varias las conozco desde hace tiempo, muchas otras no; pero coincido con los cometarios que ofreces. Yo estoy totalmente alejado de eso que llaman rock urbano porque no encuentras diferencias entre una y otra rola ni entre uno y otro grupo. Esto es totalmente fastidioso (y habría que agregar lo torturante de las voces de sus cantantes).
    Después me he seguido leyendo los comentarios tuyos y de tus seguidores, muy interesantes y acertados. Igual y extrañamente coincido.
    Gracias por lo publicado y por la atención. Ojalá haya más. Saludos.

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  33. Mil gracias por tus generosas palabras, estimado Anónimo (vuelvo a sugerir la elección de un apodo aunque sea, para poder diferenciarte de otros anónimos), y es un placer coincidir.
    Yo también espero continuar pronto el trabajo de esos espacios, incluyendo volver a poner todas las rolas en reproductor para que las puedan escuchar todos.
    Muchos saludos, y espero que sigas comentando por aquí.

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  34. Hola Pingüino, aquí ando otra vez interesado como siempre en tus ideas. ¿Qué piensas del triunfo de Trump? ¿Qué andas leyendo ahora? Un abrazo.

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  35. Uy, amigo Daniel, podría responder páginas y páginas del triunfo de Trump. Para ser sincero, me queda todavía algo de shock, pese a que era de los que afirmaba que iba a ganar, porque últimamente impera el llamado "voto oculto", es decir, gente que no cuenta que va a votar por quien provoca polémica, así que no lo registran las encuestas. A eso se deben los reiterados papelones de las empresas de encuestas, por lo demás. Te responderé, entonces, lo mismo que le dije a mi mujer por mail (está de viaje): que confirma mi visión del ser humano, quien, como género (o sea, la generalidad, y no los individuos específicos que rescato, y que son muy pocos) continuamente me provoca repugnancia, por más que incomode a los demás el decirlo. ¿Te imaginas el nivel intelectual que debe tener el votante de Trump? Estamos en un proceso terrible de derechización del mundo (Brexit en Inglaterra, triunfo del "No" en Colombia, Macri en Argentina, Rajoy de nuevo en España, Piñera de nuevo ganará en Chile, el golpe a Dilma en Brasil, y obviamente el vaivén PRI-PAN en México). Trump es la cereza del pastel podrido. ¿A dónde llevará esto? No lo sé, por supuesto, y creo que esa es la reflexión que me rondará la cabeza por varios meses...
    Bueno, en lo otro, estoy leyendo "Los mandarines" de Simone de Beauvoir. Es un libro grande, y estoy llegando a la mitad, y hasta ahora me ha gustado mucho, como todo lo de ella. Precisamente trata de otro proceso de incertidumbre: la postguerra, desde la óptica de la intelectualidad de izquierda en Francia. Creo que una incomodísima incertidumbre (con bastante angustia) es justo la palabra que me queda por lo de Trump...
    Un abrazo.

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  36. Hola Pingüino, ahora quiero preguntarte por la música de Juan Luis Guerra. ¿Crees que tiene méritos poéticos, al menos en forma de atisbo?
    ¿Y qué andas oyendo y leyendo? Un abrazo.

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  37. Saludos, amigo Daniel.
    Bueno, como ya conté por ahí, toda la música "guapachosa" o bailable me resulta muy irritante, sobre todo la que contiene metales. El merengue y la bachata no son la excepción, así que de entrada, por el lado musical, Guerra y toda esa música me repugna bastante. Y en cuanto a las letras, no le encuentro tampoco verdadero mérito. Reconozco que, junto a Rubén Blades, Guerra es de lo menos malo en letras, pero ni de lejos les encuentro un nivel que pueda llamarse realmente "poético". Dado a escoger, me inclino más por cierto son cubano clásico. Un ejemplo de esto, de letra sorprendentemente buena es un viejísimo bolero-son, llamado "Convergencia". Aquí un link a mi versión favorita: https://www.youtube.com/watch?v=yD-a6JULhSU
    Pero aún así no es mi línea.
    Sobre la lectura, después de terminar a Simone de Beauvoir quise releer el clásico de Sarte, "La náusea", así que estoy por terminarlo, y compruebo algo que penosamente ya había confrontado: leer un libro complejo cuando uno es demasiado chico (13 años, en este caso) no es buena idea. No lo entendí realmente a esa edad, y leerlo por segunda vez ahora, es realmente leerlo por primera vez. Compruebo, entonces, que en realidad las lecturas juveniles son las correctas a esa edad. Tengo muchas erradas entonces, así que se impone una relectura (que se vuelva primera lectura real) de muchos libros. Tiene su lado bueno, por supuesto, pero no deja de ser un error que hay que corregir...
    Y oyendo, nada en particular, rolas sueltas, y pocas, por falta de tiempo. Lástima.
    Un abrazo.

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  38. http://noqueimporte.blogspot.mx/2016/08/yo-y-opalka-u-opalka-y-yo-que-es-mas.html?m=1
    Hola Pingüino, ¿Qué opinas de ese texto? Saludos.

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  39. Estimado Daniel, este sí que es un tema largo para analizar. Partiría diciendo que respeto tanto el trabajo de Mauricio como difusor de la ciencia y desenmascarador de charlatanes, que aquí mismo recomiendo sus espacios al respecto. Y sostengo esa postura. Sin embargo, conforme he ido profundizando en sus blogs, debo decirte que me provoca sentimientos encontrados. El más importante es que, gracias a verlo en él, he podido recordar una gran lección, que ya sabía, pero que se opaca en la memoria a veces: que nadie sirve para todo. Así como su labor en los aspectos mencionados es impecable, lamento decir que para las humanidades es bastante negado. Tambalea continuamente, y opina desde un profundo desconocimiento, lo que contradice su postura en los otros ámbitos. Es cierto: las humanidades casi no trabajan con lo objetivo, sobre todo el arte. Pero como he dicho aquí, eso tampoco significa que todo lo que se diga tiene igual valor, como él parece ccreer. Por ejemplo, por algunos casos ciertamente reprochables, critica a la filosofía, sin comprender que lo que le exige no es para lo que sirve, porque no termina de entender que no es una forma de responder, sino una de preguntar, por lo que no trabaja con verdades, sino con visiones, que los autores mismo tienen muy claro que no son concluyentes en ningún modo. ¿Es inútil entonces? Sí, efectivamente. Pero tanto como el arte. ¿Que no resuelve nada de la vida concreta? Pues tampoco el arte. ¿Cómo podría responder la ciencia al sentido de la vida, por ejemplo? Nunca lo podrá hacer, porque no es su ámbito, no es algo objetivo, demostrable, sino sólo opinable. La filosofía no responde verdades, sino que comparte visiones, que son, sobre todo, meras propuestas ante lo subjetivo, es decir, no pretenden ser concluyentes. En ese sentido, es lo mismo que busca la poesía. Por eso sostengo que la filosofía es un género literario (un tipo de ensayo), desde hace varios siglos, ya no un equivalente a la ciencia, como fue en su origen. Cualquier cosa que se diga contra la filosofía, aplica al arte: inútil, incomprobable, lírico, especulativo, etc. ¿Es menos bello? Posiblemente (yo no lo creo), pero eso vale para toda la literatura "no imaginativa" (es el término que se usa hoy), como el ensayo, la crónica, etc. Y así como la raíz cuadrada casi no la usa nadie, la aprendemos todos porque al hacerlo aprendemos a pensar aunqne no la apliquemos nunca, la filosofía y otras humanidades se aprenden no porque "resuelvan" algo, sino porque nos enseñan a preguntarnos mejor lo que no obtendrá respuesta, exactamente como lo hace la literatura, porque nos permite vernos, conocernos lo parcialmente que podemos, no resolver ni responder. Mauricio denosta la filosofía porque le exige algo para lo que no está hecha, y eso no sólo es injusto, sino bobo.

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  40. (continuación)

    Por otra parte, alguien que señala como gran escritor a Luis Spota (que en mi carrera se pone como ejemplo tipo de alguien que no sabe escribir) y minimiza, por poner un ejemplo, a Rulfo, francamente no tiene idea de estilo, tropos, recursos literarios, etc. Este texto que señalas es otro ejemplo de los vicios analíticos de Mauricio cuando se sale de los campos objetivos, que domina: se basa en algunos charlatanes de la vanguardia para denostar a la vanguardia toda, lo que no es crítica seria. Los charlatanes que uno encuentra en el arte, como los encontrará en cualquier profesión, no prueban que no se requiere un cierto nivel de conocimientos para entender ciertas cosas. Hay arte simple y hay arte complejo, y decir que el arte lo que debe conseguir es "emocionar" es un concepto tan superado que sorprende que Mauricio aún lo sostenga. Lo que no se entiende y, por tanto, no puede valorarse, a veces sí es un problema del bajo nivel del público, y no una charlatanería del creador. A veces es esto último, ciertamente, pero como no lo es siempre, no hay que revolver ambas cosas. En un recurso muy malogrado, Mauricio se llama a sí mismo "aldeano" cuando no cree serlo realmente, pero sí hay personas que no pueden valorar obras de arte porque carecen de conocimientos. No los llamaría aldeanos porque no es mi término, pero sí que van a demeritar obras porque no pueden valorarlas al no comprenderlas. Yo rechazo como el que más a los farsantes y poseros, pero no confundamos las cosas. Las obras que él señala como valiosas, otros tampoco pueden entenderlas (Bach, Moody Blues), ¿entonces esos sí son "aldeanos" para él? ¿Eso vuelve posero a Mauricio y charlatanes a los artistas que sí valora y otros no entienden? La crítica honesta señalaría qué partes, recursos, técnicas, etc., de la obra la vuelven charlatanería, y no se dedicaría a crear "bandos" artificiales, como penosamente hace Mauricio. Y auqnue parece que es algo que le molesta sobremanera, SÍ ES NECESARIO un conocimiento profesional para poder hacer el análisis y luego la crítica correspondiente de esas obras. Todos, como público, podemos "sentirlas", es cierto, pero no es el único sentido del arte. La valoración profunda sí puede restringirse si se limita a la emoción. Además, a mí no me emociona la poesía ascética ni mística, por ejemplo, porque no soy un hombre religioso, eso no forma parte de mi capacidad de identificación. ¿Entonces con eso puedo tachar de mala esa poesía, de posera, porque no me emociona? ¿Qué hay de las características, propias (en este caso, mías), algo que Mauricio decidió simplemente ignorar? ¿No soy yo el que posee la limitación? Precisamente esa formación académica en arte es lo que me permitió aprender a diferenciar lo que me emociona o gusta de lo que posee valor artístico.
    Concluyo, estimado Daniel, lo ya reiterado: Mauricio es una fuente absolutamente confiable en difusión de la ciencia y desenmascaramiento de charlatanes. Pero no recurriría a su opinión ni por asomo en las humanidades, porque no se le dan. Lo sabía, pero debo avivar en mi memoria lo que leer a Mauricio me ha mostrado: nadie sirve para todo.
    Saludos.

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