26 de noviembre de 2011

AY, INÉS


Letra, música e intérprete: Jaime López.
Disco: la versión que uso aquí no está editada en disco, y fue grabada para
Radio Educación. Existe una versión editada en el disco Jaime López, inferior para mi gusto, como ya explicaré.


La palomilla me cabuleaba —recordarás—
cuando pasabas por nuestra esquina con rumbo al pan.
Cual tu vestido, rojo subido, callaba yo;
luego me entraba con tu mirada un mortal temblor.
“¡Trágame tierra!”, rogaba, bajando la cara ahí,
“¡con los piropos de estos, mis cuates, qué va a pensar de mí!”.

'Ora me sales con que en verdad te gustaba Juan;
de mis amigos, puede decirse el más vulgar.
Tanta dulzura, tanta finura —querida Inés—,
frases pensadas, versos, tonadas, voz de Gardel,
tanta loción, para nada: el baúl se tragó el papel,
y ese retrato del día de bodas nos mira envejecer.

Ay, Inés, sólo te queda dormir y soñar…
Ay, Inés, y los donjuanes por los zaguanes lanzan sus flores
a tu costeña manera de andar…

Todo a tu paso era ese paso del huracán;
¡cómo corría sangre por ser el galán triunfal!
“Eres mi cielo” —así me dijiste—, “el primer amor”,
pero era de otro —amor imposible— tu corazón.
Tu cabellera ahora recuerda el olor a mar;
sobre la almohada esa palmera anuncia un vendaval.

Ay, Inés, sólo te queda dormir y soñar…
Ay, Inés, hay un donjuán asaltando el zaguán…
Ay, Inés, sólo te queda dormir y soñar…
Ay, Inés, yo ya no sé si reír o llorar…
Ay, Inés…


En el análisis —en el otro blog— de la canción La víbora de Fabio Morábito, interpretada por Carmen Leñero, hablé del problema de las mujeres que siempre escogen a los patanes. Para no repetirme, a quien quiera profundizar en el tema lo remito a ese texto, así como al del análisis de Nunca dejaré que te vayas de Carlos Arellano. Bueno, pues Ay, Inés de Jaime López toca ese mismo tema desde otra perspectiva, pero sobre todo a través de otros recursos letrísticos y musicales, por lo que, una vez más, un análisis comparado puede resultar interesante.
El tratamiento crítico hacia la mujer de Nunca dejaré que te vayas (pese a que no se centra en la elección errónea femenina, como sí ocurre en las otras dos rolas) se hace desde la ternura y un pequeñísimo reproche, tan sutil que suele pasar desapercibido. Esto lo permite la elección de un narrador personaje, y la elección de la primera persona logra que la rola posea ese tono doméstico, desde el interior de la pareja misma. Por ello, atinadamente Carlos Arellano escoge un lenguaje directo, franco y sensible. En el caso de La víbora, Fabio Morábito sí centra el problema en la elección de la protagonista, pero escoge un narrador omnisciente, así que la perspectiva es indirecta, menos emocional, y con ello se permite un estilo más metafórico y elaborado. Pero en Ay, Inés Jaime López se diferencia de ambos casos. Igual que Arellano, López escoge un narrador personaje, en primera persona que se dirige a una segunda, la mujer de la decisión inadecuada, incoherente, inexplicable para el dolor del narrador. Por ello, el reproche es mayor, y obviamente más claro, sólo que nacido de un cansancio emocional, que ha derivado casi en una compasión por la desviación de la mujer amada, cercana a la de Princesa de Joaquín Sabina, por ejemplo, y que explica la exclamación del título y de los estribillos. Pero además, López también se diferencia de las otras dos rolas en su elección estilística. De hecho, la rola puede dividirse en dos partes claramente diferenciadas desde el punto de vista estilístico, que escinde el primer estribillo. En la primera parte, pese a usar el mismo narrador de Arellano, en lugar de la ternura directa escoge un coloquialismo barriero y urbano, sustentado en ese pequeño campo semántico distintivo (“palomilla”, “cabuleaba”, “¡trágame tierra!”, “cuates”, “piropos”, “zaguanes”), y también en las referencias a las costumbres del barrio (como la ida al pan de la protagonista o la reunión callejera de esa palomilla). Por ello, el estilo es directo como el de Arellano, pero diferente por ese andamio semántico bien elegido, que tantas veces ha utilizado López, como vimos en los análisis de Muriéndome de sed y No me dejes en Siberia. Pero en la segunda parte de la rola ese recurso prácticamente desaparece, y el estilo adquiere rasgos más metafóricos (“paso del huracán”, “tu cabellera ahora recuerda el olor a mar”, “esa palmera anuncia un vendaval”), sin llegar a oscuridades propias de otras rolas de Jaime, seguramente para no caer en la incongruencia. Este cambio se explica porque refleja el de la perspectiva del narrador, evocador pleno de esa emoción pasada en la primera parte, pero que finalmente aterriza en el amargo presente en la segunda. De alguna manera es como si Jaime López nos mostrara en una sola canción que su rasgo poético distintivo siempre pasea de lo cotidiano, humorístico, barriero y directo, a lo oscuro, altamente metafórico y maravillosamente elíptico. Pero si estas diferencias no bastaran, hay un aspecto central en la rola, que no poseen las otras dos: la permanente e irónica analogía con el don Juan Tenorio y doña Inés de la literatura, que se encuentran directamente en obras como El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, la ópera Don Giovanni de Mozart, y por supuesto Don Juan Tenorio de José Zorrilla, pero también en toda obra con seductor clásico, como Casanova, don Félix de El estudiante de Salamanca de Espronceda, el Marqués de Bradomín de las Sonatas de Valle-Inclán o el Vizconde de Valmont de Les liasons dangereuses de Choderlos de Laclos. A diferencia de las otras dos canciones, Ay, Inés se centra en esta analogía con esta referencia literaria, para llevarla a la vida moderna, mucho más primitiva y tosca, y ese contraste es el que le sirve para la ironía muy bien lograda, al estilo de los que hace Joyce en el Ulises. La Inés de Jaime López sería casi bufa si no fuera tan amarga al final, y el Juan mencionado aquí es un seductor grotesco, que representa a todos los que inmerecidamente arrebatan a la mujer adorada, en esta deformación de género que se ha mencionado. Por ello, una vez más el humor de López es sólo aparente (como suele pasar con los rupestres), y ese es su verdadero mérito, porque el puñetazo llega sólo después, cuando uno abarca el significado completo de su fondo, oculto bajo esos jugueteos con el estilo y la forma, por lo que el tratamiento del tema bajo sus manos es otro, muy distintivo, lleva su firma totalmente.
Por su parte, la melodía de balada-rock rupestre aporta su cuota nostálgica al tema, así que esa ironía de la letra se oculta (mejor dicho, se pospone) mejor. Lamentablemente, y como ya dije por ahí, Jaime López, extraordinario letrista, siempre es mucho menos exigente en la creación musical, pero sobre todo continuamente fallido en los arreglos. Incluso, como en el caso de Ay, Inés, suele echar a perder versiones que eran mejores como demos, a la hora de editarlas profesionalmente. En este caso, el fabuloso sax de Beto Delgado, que le aportaba delicadeza y calidez en la versión para radio, fue sustituido por un lamentable acordeón en la versión del disco Jaime López, lo que imprimió a la rola un aire norteño, mucho más superficial, pues terminó por resaltar el rasgo humorístico, en lugar de posponerlo como atinadamente lograba la letra. Este tipo de decisiones han impedido que Jaime López llegue al lugar que su calidad letrística merece, como ya expliqué en el otro blog. La versión que pongo aquí pertenece a un grupo de cuatro grabaciones radiales acompañado por el sax de Beto Delgado (las otras tres son Juana, Caite cadáver y Me siento bien, pero me siento mal) sobre su guitarra "de palo" sola, y que a mi juicio son de lo mejor que ha logrado Jaime, y que siempre he creído debió editarlas tal cual en disco (obviamente pulidas en su calidad sonora en el estudio profesional), lo que demuestra que muchas veces el mejor arreglo es el más sencillo. Como dije antes, la melodía de Ay, Inés resulta muy grata; sin demasiadas pretensiones, pero que cierra perfectamente, y como la voz de Jaime de por sí siempre suena lúdica, los rasgos melódicos de la canción, más bien tenues, equilibran la canción perfectamente. Es una pena que una canción de estos vuelos imaginativos y bien trabajados no haya quedado tal como está en esta versión, con todo su espíritu original, en un disco formal.

23 comentarios:

  1. Mi querido Pingüino:
    Nomás de pasadita, Jaime nació el 21 de enero (día de Santa Inés) y se llama Juan Jaime. Por eso, la buscada relación con el Tenorio no le resulta tan casual. En su disco epónimo grabado en NY, el mismo que contiene la versión con acordeón de "¡Ay Inés!" incluyó también, a otra Inés con todo y sus Ayes en "Ay ay asústame": "Anda de negro Inés..."
    La grabación a la que haces referencia la hicimos en el Estudio "A" de Radio Educación después de que fuimos a recuperar a Beto de una tocada en la ENM.
    un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Estupendos datos, amigo Rodrigo, siempre aportan muchísimo, y por un lado -el personal de los músicos- al que casi nadie tiene acceso... No me acordé de la de "Ay, ay, asústame", genial que te diste cuenta. Qué gusto volver a tenerte por acá, ojalá sea más frecuente.
    Un abrazo, y muchas gracias.

    ResponderEliminar
  3. Hola, Pinwino!
    Coincido plenamente en la superioridad de esta "Ay, Inés", como atenta oreja y pirateador de las emisiones de Rodrigo de "El Rol..." en RadEd.
    Esta versión unplugged de Jaime con este sax de Beto Delgado (aunque después hayan salido de pleito, ya te contaré) es la que en otros de tus blogs tanto cacaraqueé tener en mis viejos audiocassettes en San Angel. Bueno, hela ahora a la mano, digo, a la tecla, digo, a la oreja.
    Dejando de lado al mostro Lopez, he de comentarte que me privilegio de haber compartido oreja y tablado con el polifacético Beto Delgado:
    1) Como quenero e incipiente flautista de los On'Ta' y a ratos de Un Viejo Amor.
    2) Como saxofonista de JLo(pex, of course)
    3) Como saxofonista de Son de Merengue.

    Desde luego que ya no he sabido de él desde mis dos emigraciones de Mexiquín, pero como sea allí están sus sonidos perdurables. Y en esta versión de "Ay, Inés", en uno de los puntos sublimes de sus solos, aun cuando merengueando es un virtuoso. Reciban un abrazo cordial y nevado de Ricardo Camarena Castellanos.

    ResponderEliminar
  4. PD* Pinwino, con todo el respeto disidente que merece tu esmero y erudición, cordialmente difiero de ti en cuanto a etiquetar así ese "lamentable acordeón" que sustituye en estudio neoyorquino el sax de Beto.
    Ese "lamentable acordeón" no es otro que el del tremendo cantrovador argentino León Gieco ("Sólo le pido a Dios..." y artillería de ese calibre, cantada hasta por Mercedes Sosa), quien hace también más acordeón y coros con Jaime para "A la orilla de la carretera". !Ya quisiera yo ese acordeón para un Palomazo de Lujo!
    By the way, el mismo Jaime agradece dicha participación de Gieco en la contraportada del LP.
    Otro abrazo y a polemizar, pues!

    Ricardo Camarena Castellanos

    ResponderEliminar
  5. 2a. PD: A criterio de mi humilde cerilla, hallo más lamentable el dueto de Oscar Chávez y Jaime de "Ay, Inés" en ese concierto "Dos Tipos Descuidados" en el Auditorio ?O será tal vez el audio pirateado de donde baso mi apreciación? Es una pena que un conceptazo de concierto de Mis Dos Cantroveros Favoritos hay resultado, honestamente, en un acústico "ponerle en la respectiva m mutuamente a las rolas del Prójimo. Oír a Jaime desgarrando "El infierno es amor (Por Ti)" y "Nunca Jamás"...Nunca Jamás! El goce estético que me produjo oírlo fue figurarme a una Janis Joplin covereando "Loving You" al lado de una Minnie Ripperton devolviéndole el favor musical entonando dulcemente "Summertime"... ?Qué opinan?

    ResponderEliminar
  6. Estimado Ricardo:
    Esperaré con ansias la anécdota sobre el pleito López-Delgado. Más allá del morbo, siempre es interesante saber cómo son los músicos fuera del escenario, aunque obviamente como mera curiosidad, porque en nada aporta eso a la valoración de sus obras.
    En segundo lugar, respeto tu opinión contraria a la mía respecto al acordeón de Gieco. No obstante hay que hacer un par de precisiones: primera, que lo califico de "lamentable" no por su ejecución, que es totalmente correcta, sino por su uso erróneo en esta rola. Los motivos están claramente explicados en el post. Por lo tanto, el error no es de Gieco, sino de López al elegir el arreglo. No obstante, y pára tomar el guante extendido para este desafío polémico (lúdicamente, desde luego), aun si el calificativo fuera por la ejecución de León, sería perfectamente válido aplicarlo, pues los argumentos que esgrimes en su defensa (el alto valor histórico o el innegable prestigio del músico, y no su técnica instrumental en esta rola) no impiden que pueda errar en la ejecución, o al menos no estar tan atinado como siempre. Suponer que su renombre garantiza el acierto sería caer en una "falacia de autoridad", ¿no lo crees?
    Por último, no conozco el palomazo López-Chávez que señalas. Supe de él, pero, intuyendo lo que opinas, para ser sinceros no he querido conocerlo. En todo caso, no es necesario imaginar los ejemplos que señalas al final, porque recuerdo uno lamentablemente (otra vez) real: Plácido Domingo cantando "Los tres cochinitos" de Cri-Cri, obviamente con técnica de ópera, gracias (cuándo no) a un "especial" de Televisa...
    Un abrazo, y gracias por los aportes.

    ResponderEliminar
  7. yo tuve la fortuna de escuchar esta rola con jaime y delgado en vivo en el foro san ángel, antes de que saliera el disco y también me pareció que la versión que se grabó se quedo por debajo de en general las versiones que jaime tocaba de esta rola

    ResponderEliminar
  8. Qué afortunado, estimado Simón... Ignoraba que Jaime y Beto hubieran tocado en vivo juntos. Casi siempre me tocó ver a Jaime en solitario, sólo una vez con Villamil, "Coco" Bueno y un baterista que no recuerdo...
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar
  9. Hola estimado pinguino, así es, a menos de que me equivoque y se trate de otro saxofonista,inclusive ese concierto quedó filmado y algunas de esas rolas las pusieron en un programa que se llamo águila o rock,recuerdo que ese día toco solo con un sax, y por eso me atrevo a pensar que se trataba de delgado,y también invito al escenario a gerardo enciso que apenas se daba a conocer en el df, quizá si alguien sabe nos pueda sacar de la duda,sobre lo que comentas de jaime estoy de acuerdo por lo regular los arreglos musicales en sus discos se quedan por debajo de su lírica salvo las colaboraciones con josé manuel aguilera me parece.

    ResponderEliminar
  10. Gracias por el dato, amigo Simón. Recuerdo el programa, pero no ese específico. Ojalá alguien pueda sacarnos de la duda.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Ese Pinwi-no, me parece interesante acotar un par de ideas, pa que usted las investigue si le place, López eligió el acordeón porque eso le daba más sabor norteño a su tema y algún día leí que él ni siquiera convivió con Gieco, sino que por esas cosas de la tecnología pudo el León, que no siempre es como lo pintan, ir a tocar su track. Creo que López a menudo exagera en su presunción iconoclasta de no querer encerrarse en el rockito mexicano y que por eso toma estas decisiones al estilo de lo que hizo para el bicentenario.

    el frijol bayo

    ResponderEliminar
  12. Gracias por los datos, estimado Frijol Bayo. Yo también sabía que no grabaron juntos López y Gieco, aunque supongo que se comunicaron de alguna forma para concretar el palomazo. En todo caso, eso tampoco incide en la mala elección del arreglo. Me imagino que la decisión sí fue que sonara norteño, lo que para mí es un error, por el choque con el espíritu de la letra. No tengo idea si López evade la etiqueta de rockero. Me extrañaría mucho, dadas rolas como "Tengo la edad del rocanrol", "Desde mi moto", "La 1a. calle de la Soledad", etc. Sí me parece evidente que no quiere limitarse a esa sola etiqueta, lo que es distinto. Como dije por ahí, sus exploraciones rítmicas tan variadas significan un continuo riesgo, bastante valiente. Pero esa valentía no lo hace inmune al error. Y yo sostengo que el cambio en el arreglo de esta rola es uno de sus tropezones.
    Muchos saludos.

    ResponderEliminar
  13. Pues fíjense, Pinwino y Bayo, que quedó grabado en piedra (en magneto, mejor dicho) ese largo rollito en "El Rol de Todos los Días" por parte de Rodo de Oyarzábal que presentaba la magistral "Bordando la Frontera" de J'Lop, con palabras maomeno así: "Jaime, como norteño, como fronterizo, puede reflejarlo en sus rolas. Y eso puede constatarse fácilmente, así..." y arranca una versión a guitarra arpegiada de "Bordando la Frontera" (1a. versión) que permite exculpar a López de la 2a. versión que elimina a "la niña baterista/ parece vieja experta detrás de la marimba" y la trueca por "el niño (que) parece viejo lobo/ detrás de la redoba". Y más aún, esta 1a. versión exorciza la malhadada tropicumbiosa (argh!) y rigotovareña versión de la misma rola que después JLop llevó al acetato junto con "Ella es mi reina", "Aquí huele a ghetto encerrado", etc.
    Jaime suele, dependiendo su musa, declararse acarnalado con el rock and roll", ya sea bajo los acordes covereados de "Johnny B. Good" (Jerry L. Lewis) o en "La última vez que estuve en Plutón": "yo soy quien ha gastado/medio oído en rocanroles...", pero ha experimentado y acertado (y desacertado) con el blues, la cumbia, el danzón, el rap, whatever.
    Así que lo "norteño" sólo es una de las faces (y fases) (y fauces) del cantrovero López.
    Pa'l caso, recuerdo una conversación backstage por allí del final de los 80's con el guitarrista Padilla, del Grupo Abril, en el foro de la Librería El Agora (buen espacio para tocar y al mismo tiempo alternar y explorar con nuevas bandas, folcloroides y rockeras). La perorata fue acerca de alguna desaveniencia musical de Abril con J'Lop en cuanto a la autoría de algunos arreglos musicales y letras. Este guitarrista consideraba entonces a López un mero transeúnte del rock en español, con algo de oportunismo en pleno auge del movimiento. JLop se impuso, desde luego, con talento y obra, con el tiempo.
    Esto es, Pinwino, abundando acerca de tu (cito) "no tener idea si López evade la etiqueta de rockero". Creo que no lo hace. Lo que López nunca ha evadido es ser un compositor "Lacayo de la Calle", que es parte de la "Chilanga Banda" o del "ghetto encerrado" de la Portales. Y allí nungún género lo encasilla.
    López, largo rato defeño, no olvida el origen norteño tamaulipeco (Matamoros)y la golfa vagancia jarocha (Cerro Azul). Va con ello a contracorriente y en pro (paradoja) de lo que Eblem Macari musical y poéticamente resume de los músicos capitalinos: "Yo no nací en la Huasteca/no en Tierra Caliente/para bien o para mal/nací en esta ciudad/Sureño de esta ciudad/ un producto beatleano/Ese fue mi folklore/haber nacido sin sello...".
    Un abrazo Canuck Postizo a todos, y que siga la alegadera!
    Ricardo Camarena Castellanos

    PD* Pinwino: No hay algo por allí en tu acervo de Viraje (Maurice Assouline, Lupita, Pablo Anguiano, etc.)? Se agradecería horrores (a ver si RodOyar tiene alguillo...)

    ResponderEliminar
  14. Conozco y poseo la versión que citas de "Bordando la frontera", estimado Ricardo, y esa es otra de las que, en mi opinión, eran mejores como demo que en su edición posterior, incluyendo ese mal cambio de letra.
    Sí tengo material de Viraje, así que seguro por aquí pondré algo de ellos en futuros posts.
    Muchos saludos, y gracias por los aportes.

    ResponderEliminar
  15. Pingüino Norteño, Quiubas, y onde esta tu acordeón?, jejeje.

    MMM, Chido recordar esta rolita, que tantas veces me hizo imaginar el tener una nena linda, preciosa, vestidita de rojo, que llegara yo a la cantina y la abriera de un puntapié y que todos voltearan para que vieran a quien traía, jejeje, pero no, no fui el “Juan”.

    Tantos años escuchando al buen Jaime, tener tantos casetes con conciertos, grabaciones de radio, todos sus discos y la neta es difícil encontrar la misma rola tocada con el mismo arreglo, para mi el Jaime se coverea, se hace tributos, y con esto se mantiene con el gusto de seguir en el camino, creo que la rola que mas a cambiado es el mequetrefe, a capela, tropical, rock etc.

    En su rola “arando el aire”
    “Creo estar haciendo tierra a pesar de los pesares,
    o si no es que solo estamos ay nomás arando al aire”.... en la brega del camino, sembrando música.

    Recuerdo al Jaime cantando en un lugarcito que está en el Castillo de Chapultepec, luciéndose y yo con mi esposa, mis sobrinas, cantando todas las canciones del Jaime, y dice que onda con esos chavales se las saben todas, si éramos felices.

    En un bar de la zona rosa, de pelos, presentando su video de “nadie va a Durango” genial me emociono esa canción chido su video.

    En otro lugar presentando su disco “desenchufado” con toda su banda y al final se quedo solo y el impertinente de yo gritando “chido Jaime mejor solo que mal acompañado” y el contestando “que paso Raza!!”.

    Alguno de Uds. tendrá alguna grabación del espectáculo que monto y que se llamaba “Rolando Trocas el tráilero Intergaláctico”? lo vi un par de veces y siempre lo busque en el chopo y nunca lo halle, solo tengo el libro del mismo nombre, y el “blue demon blues” en la versión larga, estaría de Pelos!!

    Ya estas… Pingüino.

    ResponderEliminar
  16. Interesante lo que señalas sobre que López se coverea y se hace tributos, amigo Margarito. Me aperece atinado señalarlo así. Obviamente al correr ese riesgo, Jaime acierta muchas vfeces, pero otras tantas termina por estropear rolas. En su defensa, cabe señalar que es un problema de muchos músicos, de todos los géneros. Es un buen tema para un post, así que lo tendré en cuenta para textos futuros.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Igual de atinado tu comentario, Pinwino, de que en ocasiones -no siempre, dicho con oreja justiciera- en algunos de sus recitales el buen JLop es el propio estropeador de sus excelentes canciones. Algunas veces, oyendo a Cecilia Toussaint interpreta'ndolo, la crei'a liderear dicho oficio sin beneficio, mas no. Con estas orejas jazzisticas y cantroveras que habra'n de comerse los gusanos en salsa de cerilla, he oi'do a don JaiLop, guitarra muda en mano, acapellear (y apabullar, y ah, para bullyar) rolas suyas de culto cual buro'crata al quinto tequila desgarrando a Jose' Alfredo en Garibaldi, en inoportunos, gratuitos y desconcertantes 9desconciertantes) roncos gorgoreos autodestructivos, casi suicidas, otorrinolango'logamente hablando. Ya te habi'a referido ese covereo a las rolas tutelares de Oscar Cha'vez; bien, ahora agre'gale versiones algo como la versio'n youtubera (yo tuviera) de su Hechicera palomeando con los Tacubos... ugh! Lo bueno, melo'manamente hablando, es que el Jaime letrsita y compositor esta' por encima del Jaime trovador, y sus aciertos pueden contarse con los dedos de la mano, pero de todos los miles que le hemos oi'do y disfrutado en vivo o en radio, o en el estudio. Platicando algunas veces con con e'l puede denotarse como lleva muy firme esta premisa autoral, y ya los ladridos cri'ticos no le ponchan las llantas a su bicicleta arti'stica (by the way, don Pinwino, apre'ndale a don Juan Jaime a que se le resbale la cri'tica; no sea tlaquepaco, mi Jarrito de tamarindo!). Recuerde que JLop ya hasta aparece como autor citado en los libros de texto gratuitos! Un abrazo desde Ottawa y felicitaciones sobre su logrado posting de la guitarra (aunque hay severos diferendos con uste' en cuanto a conceptos, ge'neros y guitarristas, conste. Como dicen los argentos, aguante! Ya cuando tenga tiempo y web se los expongo, para que los tunda, je,je, y ni pex, me aguanto) Ricardo Camarena Castellanos

    ResponderEliminar
  18. Un gusto tenerte de vuelta por acá, estimado Ricardo. Respecto a la crítica, he sostenido y sostendré que a estas alturas ya urge una cultura de la crítica en México (y en toda latinoamérica). Por eso, creo que es importante ir más allá de que a uno se le resbale. Uno descarta lo que no resiste análisis, obviamente, pero el camino es contraargumentar, y pedir fundamentos, y más aún: desenmascarar cuando no los hay, y eso ha pasado más de una vez por aquí y por el otro blog. En ese sentido, y como diría el mismo jaime, "por mí, no hay fijón", no lo tomo personal en cuanto a sentirme afectado, pero sí creo en la defensa de las ideas, justamente porque no son meras ocurrencias, sino elaboraciones que nacen de la información, el estudio y el consecuente análisis. Pido lo mismo, con firmeza, y cuando no aparece, lo evidencio, simplemente. Intento que sea mi mínimo aporte para la creación de esa cultura de la crítica.
    En cuanto a tus discrepancias sobre lo de la guitarra, las esperaré con mucho interés, aunque he de confesar que no imaginaba que lo dicho pudiera crear alguna controversia, así que será tan sorpresivo como interesante para mí.
    Un abrazo, y gracias.

    ResponderEliminar
  19. En alguna biografía de Kafka se decía que él disfrutaba, con risas y retorciendo el cuerpo, con las desventuras del pobre señor K, protagonista de El proceso, esa deprimente pesadilla absurda tan parecida a la burocracia tangible mexicana.

    En el cuento, "El golpe de gracia" de Ambrose Bierce, se nos narra una muy dolorosa muerte, rematando con un final duro, que hace enojar, que hace llorar. Pero Bierce calificaba ese relato de humorístico.

    Lo que para nosotros es doloroso, oscuro, triste, para el creador podría no ser más que un chiste. López, como buen mexicano, se ríe de la muerte y de las desgracias, ajenas y propias. Quizá de eso se trata esta canción, en su versión definitiva, con acordeón y esa bocecilla suya tan lúdica. Quizá él se ríe de la desgracia del pobre narrador de "Ay, Inés".

    ResponderEliminar
  20. Así lo hace de hecho Jaime en muchas rolas, estimado Jorge, y creo que en el post mismo está señalado. Sin embargo, mi crítica va más allá, porque creo que Jaime va más allá. Justo por eso no me refiero a que la vuelva más humorística solamente, sino que, primero, al hacerlo no la eleva, sino la debilita (si se escoge el humor, también debe ser como recurso para elevarla, y que lo digan Cervantes, Rabelais, Woody Allen, etc.); y segundo, sostengo que más que llevarla al humor, su arreglo la frivoliza. Finalmente, insisto: todo cambio del arreglo debe explicarse sólo si propicia mejoría; si empeora, la elección es errada, sea por el humor, por la solemnidad o cualquier otra vía nueva.

    ResponderEliminar
  21. Hola, Pinwino. Recibe un cordial saludo de pasadita, entre sesudas investigaciones, congresos y demás menudencias académicas que me alejan de cuando en cuando de este blog de regular decencia melómana. Te cuento que bajé manejando desde acá hasta Nietotitlán el pasado verano, para traerme de regreso mi vieja y añorada audioteca en mi van y, a pesar de coyoacaneros, narvartianos y sanangelinos reencuentros con la Tierra Mestiza/ Tierra Televisa/ Mezcal y Taquiza/ Mezcla y Caliza/ pues nomás no pude ir ni al Chopo, ni a un concierto de J'Lop en la Condesa (argh!), ni a La Villita; no, perdón, a La Guadalupana (creo que ya la cerraron, al igual que El Parnaso -uchas, desde 2011). Topé con esa y otras sorpresas típicas de long-time emigrado para donde, meciéndose en la hamaca, el Viejo decía: "al Norte resplandece la Tierra prometida" (J'Lop) . Ni modo. Pero aprovecho para sugerirte en serio que edites una selección de tus postings y sus comentarios, y creo que obtendrías un buen inventario testimonial de rockeros y rupestres que ya urge, antes de que sus protagonistas (o tú mismo, si te tardas) se pelen a palomear con Rockdrigo, no crees? Sería un documento aglutinador interesante. No dejes que se disipe en la "nube". Algo así te quería plantear en persona allá en Peñatitlán, pero no pude agendarlo debidamente ni contactarte, y pues ya no hubo oportunidad. Whatever, te lo digo con algo de verguenza de mi promesa incompleta a mis rockeros de Los Angeles de un libro-compendio sobre el inicio, apogeo y declive del rock con eñe en California. Dolorosamente tuve que botar al reciclaje, en San Angel, un gordo acervo de dos décadas documentadísimas del rock en español en CalifAztlán (no cabían en la van: fue duro decidir si dejaba allá o a la familia, o al acervo). Anda, tú que puedes y tienes el modo, lánzate a la editada. Valdría la pena. Ricardo Camarena Castellanos.

    ResponderEliminar
  22. PD* Ops! Ando tarde de noticias. Ya en los comentarios a las rolas de Armando Palomas te están sugiriendo lo mismo: un libro. Pues... movido, Pinwino! Un resaludo. RCC

    ResponderEliminar
  23. Muchos saludos también, estimado Ricardo. Ya por ahí expliqué que un libro sin un CD con las rolas adjunto sería un poco trunco, y que un disco así sería imposible por asuntos de derechos y demás... Pero debo añadir que aún si considerara lo contrario, tampoco tengo tal acceso a la edición de libros, ni por contactos editoriales ni lana para una edición independiente (nunca con mi raquítico sueldo de profesor), así que en buena parte por esa imposibilidad de acceso a los medios formales es que existen ambos blogs y el nuevo podcast: era lo único a mi alcance (gratis y fuera de las empresas de radio, periódico, revistas, libros, etc.). Ni modo, una cosa más en mi vida que se quedará como mero sueño. Ni hablar...
    Muchos saludos, e igualmente gracias por la bienintencionada sugerencia.

    ResponderEliminar